Jarabe de la risa

 

Jarabe de la risa para niños y adultos .

¿Quieres probarlo?

 

 

Si existiera en realidad un Jarabe que ayudase a reducir el estrés, mejorase el insomnio y aumentase las defensas ¿te lo tomarías? Esta fue la primera reflexión a la que se tuvieron que enfrentar los Limpiamundos, un grupo de niños de 9 años del CEIP Isidro Parga Pondal de Santa Cruz- Oleiros, un pueblo próximo a la ciudad de A Coruña acostumbrados a trabajar bajo un enfoque que favorece el desarrollo del pensamiento crítico, la toma de decisiones y ante todo, la felicidad.

 

 

La respuesta no se hizo esperar y fue contundente. “Un jarabe de la risa ayudaría enormemente a los demás. ¡Profe, queremos fabricarlo! Surge de este modo, desde la distancia  y durante el periodo de confinamiento, “Jarabe de la risa” un proyecto  aprendizaje- servicio con alumnado de 4º de Primaria, para poder seguir  con el enfoque globalizador de los contenidos, sin perder de vista nuestra  identidad de grupo.

 

 

 

La primera fase  consistió en  leer y buscar  información sobre cuáles eras las propiedades de la risa y sus beneficios, elaborando cada uno (tras la lectura)  un listado con los aspectos más destacados. Pero esto no era suficiente, aún quedaba mucho camino por recorrer porque no todos tenemos el mismo sentido del humor.

 

¿Qué harías para hacer reír a los demás?

 

Como a través del poder de la empatía las emociones se contagian, se une al proyecto el equipo al  completo de la Escuela Infantil Abelliñas, aportando carcajadas sin fin de los pequeños escolares de tan solo 2/3 años. Y aprendiendo a aprender recurrieron a una  gran especialista en materia de humor Jess Martín, payasa en el circo Garbuix. De su mano  recibieron vídeos donde  se les enseña cómo hacer caídas falsas, tener unas zapatillas que no quieren regresar, unas gafas misteriosas o incluso despistes impensables. Los niños además proponen como opciones  chistes cortos pero intensos, bailes con movimientos más rápidos que la velocidad de la luz y caras sorprendentes. Es así, también durante este proceso, como la escuela vuelve a respetar la diversidad de intereses y gustos ofreciendo la libertad entre el alumnado de escoger el formato para presentar su pequeña dosis de humor. El objetivo era claro, contagiar alegría en estos tiempos tan inciertos y confusos. Las sonrisas comenzarán en las “nuevas aulas” de la mano de las familias y traspasarán las barreras permitiendo actuar sobre un problema de un mundo globalizado.

 

 

 

Para terminar, tras haber estimado y calculado las equivalencias entre las carcajadas y otras actividades físicas como andar en bicicleta o caminar, tan solo quedaba dar forma a las dosis que querían compartir. Y allí a través de la red social Youtube, la residencia asistida para mayores de la Xunta de Galicia probó el  jarabe, con efectos sorprendentes. Funciona. ¿Quieres probarlo?

 

  • Alicia Tojeiro Ríos
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