Somos de los que piensan que la única forma de avanzar es contigo.

Entrevista a Rafael Bailón Ruiz. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Rafael Bailón Ruiz: galardonado en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Secundaria

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Desde que comencé mi andadura o trayectoria profesional en el maravilloso mundo de la educación, he sentido el cariño de mi alumnado. Existe una complicidad entre profesor y alumnado. De la misma forma, las familias también valoran positivamente mi trabajo.

A mi juicio, en ocasiones el proceso interaccional profesorado- alumnos falla por factores diversos. No podemos obviar que nuestros alumnos a veces son tratados como “entes” o “sujetos pasivos” (hemos de hacer autocrítica y no convertir a los destinatarios de nuestras enseñanzas en simples receptores de información).

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Innovar significa o debería conllevar “mejorar una situación”. Es aplicar ideas que supongan resultados. En este sentido, la novedad debe llevar aparejada “eficiencia”, mejorar el aprendizaje del alumnado (para ello hemos de captar el interés de nuestros destinatarios). Siguiendo una premisa latina, nuestras clases deberían responder a tres objetivos: “docere, delectare et moveré” (enseñar, deleitar e implicar).

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

 

Nuestro modelo educativo debería ser eficaz, eficiente, transferible y sostenible.

 

La tecnología debe ser un instrumento o herramienta y no una excusa o una “falsa fachada” con la que podamos presumir como docentes de “modernos”.

Resulta curioso observar a docentes que muestran, orgullosos, sus novísimas tabletas en las que alojan los más modernos cuadernos digitales (ello ayuda a recoger la información del progreso de nuestros alumnos), pero son incapaces de usar portales o plataformas que facilitan un trasvase de información con los padres. En este sentido, no empleamos instrumentos que únicamente requieren introducir nuestras claves y dedicar unos minutos a la necesaria tarea de informar e implicar a todos los miembros de la comunidad educativa.

Mejoremos el proceso de enseñanza-aprendizaje en las aulas   y usemos los recursos tecnológicos dentro del aula. Si hacemos atractiva nuestra materia, la actitud y el rendimiento académico mejorarán considerablemente.

Así, no se trata de desechar el método tradicional y sí de incorporar nuevas metodologías o compaginar ambas. Hemos de decidir qué escoger y cómo ponerlo en práctica (cada alumno, al igual que cada grupo, necesitan de un proceder concreto y distinto).

Como ejemplo de práctica educativa positiva, puedo reseñar el uso de la radio dentro y fuera del aula (introducir a mis alumnos en el maravilloso y creativo mundo radiofónico ha resultado muy satisfactorio). Con el empleo de la radio como herramienta, he podido sumar más contenidos al currículo, así como alcanzar importantes logros en relación a competencias lingüísticas orales).

Cada miércoles conduzco un programa en horario de 16:30 a 17:30 h centrado en el fomento de la lectura y la educación en valores, participando activamente los alumnos en el diseño de secciones y contenidos.

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

A mi juicio, el profesor debe ser orientador o guía del aprendizaje. Es el alumno quien debe tomar el protagonismo. Abogo por un cambio de metodología que imprima un nuevo ritmo a las clases. Necesitamos innovar en el aula, conectar con la realidad de nuestro alumnado en pro de mejorar la actitud y el rendimiento.

En este sentido, es necesario también otro contexto. Vemos centros con conectividad limitada y escasamente preocupados por nuevos enfoques o prácticas. De la misma forma, considero necesario proceder a evaluar externa e internamente los diferentes métodos de trabajo en los que empleamos las TIC (los primeros que deberían evaluar si esas prácticas funcionan o no son nuestros alumnos).

Para llevar a cabo estas mejoras, deberíamos empezar por conocer a nuestro alumnado: ¿sabemos qué les preocupa?  ¿conocemos sus inquietudes?

Además del empleo de las TIC, considero fundamental la transmisión de valores dentro y fuera del aula. Hemos de educar por y para el diálogo (el alumno debería empatizar, convencer sin imponer, respetar opiniones distintas a las suyas,…). Contribuir a la socialización y a una formación integral (ser capaces de ir más allá de la mera impartición de contenidos) debe convertirse en una de nuestras máximas.

No olvidemos que nuestros pupilos imitan lo que ven (por esta razón educar en valores, desde una edad temprana, resultaría muy positivo).

 

El docente debe convertirse en escultor, “moldear” las actuaciones de sus alumnos.

 

Posibilitemos la creatividad en todos los niveles educativos, así como la participación dentro y fuera del aula.  Generar experiencias que ayuden a una transformación social, partiendo de la motivación, nos permitirá observar importantes mejoras (tanto a nivel conductual como en lo concerniente al rendimiento académico).

Si somos capaces de motivar, el alumnado mejorará.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

De mis alumnos he aprendido y sigo aprendiendo cada día.

 

Me encanta ver la vitalidad que muestran, el corazón o las ganas que ponen en muchas cosas que hacen.

 

Por otro lado, tienden más a expresar sus emociones si hacemos una comparativa con los adultos.  Ellos disfrutan de cada momento, viven el ahora mostrando una sonrisa y evadiéndose de los problemas (es necesario tomar o asumir responsabilidades, si bien resulta también muy positivo poner al mal tiempo buena cara).

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

A mi familia, alumnos, y, por supuesto, a mi hija Sofía.

Mis seres queridos siempre me han apoyado en todo lo que hago, mientras que mis alumnos son los destinatarios de todas y cada una de las prácticas o proyectos educativos puestos en marcha.

 


 

Entrevista a Carlos García Junco. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

 

Carlos Gacía Junco:  galardonado en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Primaria.

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Pues sinceramente no se las razones concretas que llevaron al alumnado y a las familias a realizar la nominación a mejor docente de España; pero creo que la razón principal ha sido el creer en ellos. Mi trabajo como PT-AL me hace estar con “superhéroes”, que en ocasiones son supervivientes del aula y del sistema educativo. Mi función principal es creer en ellos y potenciar al máximo sus capacidades, a la vez que buscamos alternativas para paliar o mejorar aquellas áreas en las que presentan una mayor dificultad.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

La innovación educativa es una parte que considero muy importante en la actualidad dentro de cualquier aula o escuela; pero también es cierto que no lo es todo.

El objetivo principal es favorecer el desarrollo académico y personal de cualquier alumno/a, así como favorecer la inclusión de todos ellos en las actividades planteadas.

A partir de ahí todo lo que sea innovador y hacer el proceso de enseñanza-aprendizaje más atractivo es fantástico, ya que está comprobado que la motivación es el motor del aprendizaje. No podemos permitir tener en nuestras aulas alumnos desmotivados que realizan tareas rutinarias como si fueran máquinas de producción en serie.

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos, pero también es cierto que no todo el profesorado está formado o cualificado para trabajar con nuevas tecnologías.  He visto centros educativos equipados con la última tecnología y profesores que no sabían prácticamente ni encender el ordenador. Eso es como si tienes un Ferrari en el garaje, pero no tienes el carnet de conducir. Creo que las nuevas tecnologías en educación pueden ayudar mucho, tanto al profesorado como al alumnado, pero para ello se debe llevar a cabo también una inversión en formación, y no olvidar que el objetivo principal de la enseñanza es que el alumnado aprenda y evolucione respetando sus ritmos de aprendizaje.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Pues siguiendo con el tema de las nuevas tecnologías, y ya lo he dicho en varias ocasiones, para mí un buen maestro sería TIC, pero con el significado de Trabajador, Implicado y Comprometido.

 

 El contexto educativo innovador ideal debe ser inclusivo.

 

No podemos dejar de lado o excluir a ningún niño o niña. Como dije anteriormente la tecnología ayuda, pero no lo es todo. Mismamente tomo como ejemplo los momentos de recreo, es ponerse y querer jugar y hacer algo por aquel alumnado que se siente aislado. Desde Patios y parques Dinámicos se trabaja e incidimos mucho en este aspecto, que no se necesita una gran inversión tecnológica y/o económica, para hacer grandes proyectos inclusivos e innovadores en las escuelas.

 

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Pues lo he aprendido todo o casi todo de ellos. Hace unos días escuché a hablar al maestro José Antonio Fdez Bravo y decía que aprendió a “enseñar desde el cerebro del que aprende”.  Siempre se dice que los niños van a la escuela a aprender, pero eso también lo llevo a los maestros y profesores. Cada día es una experiencia nueva y momento de aprendizaje también para nosotros como profesionales.

Por otro lado los alumnos no son el futuro (como se suele decir) son ya parte del presente, con sus intereses, inquietudes, responsabilidades, etc; y por tanto el simple hecho de escucharles y acompañarles en el proceso de enseñanza-aprendizaje es un premio.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

 

Lo primero es mantener los pies en la tierra, ya que este reconocimiento no me hace mejor profe que nadie; sino que es un empujón y ánimo a seguir en la misma línea de trabajo llevada a cabo hasta la fecha.

Y en cuanto a dedicatorias pues en primer lugar a toda mi familia; especialmente a mi mujer e hijo; ya que en el último año hemos superado junto varias adversidades y siempre han estado presentes para apoyarme; y por otro lado a todos esos “superhéroes” que me he ido encontrando por los senderos de la inclusión y que me han hecho llegar hasta aquí y crecer como profesional.

 

 


 

 

Entrevista a Alfredo Corell Almuzara. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

 

Alfredo Corell Almuzara: ganador en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Univerdidad.

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Creo que los estudiantes universitarios han valorado sobre todo el esfuerzo. Cada año intento mejorar, aprendiendo de errores pasados (y para poder hacer este proceso, cuento con su opinión). Rompiendo la rutina en las aulas de la facultad, creo que he conseguido que finalmente se sientan protagonistas en el proceso del aprendizaje, y no unos meros receptores de la información.  Utilizo (en función de las actividades de aprendizaje) diversas herramientas tecnológicas; y también las redes sociales; pero además los estudiantes son protagonistas del Congreso de Inmunología que hacemos cada año, en el que presentan, en público, su trabajo en equipo. Y también cada curso, con motivo del día internacional de la inmunología, salimos a un céntrico pub de Valladolid a “tomar cañas con las defensas”. En esta actividad son ellos los que presentan vídeos divulgativos para todos los públicos.

En resumen, creo que estas actividades han servido para un mejor aprendizaje, pero también para conectar más y mejor con los estudiantes. Además, según me han dicho ellos mismos, me han propuesto a este premio algunos estudiantes virtuales, a quienes no he conocido cara a cara. En este caso, el mérito lo tienen las “Inmunopíldoras” que son unos minivideos de aprendizaje en los que están estructurados los contenidos de las asignaturas de Inmunología básica, útiles para carreras universitarias biosanitarias. Estos vídeos se han reproducido en torno a los 3 millones de veces.

 

 

 Youtube me ha abierto la ventana a muchas casas de España y de diversos países de Iberoamérica.

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Innovar es todo cambio en el paradigma clásico de las actividades docentes, siempre y cuando vaya acompañado de mejoras sustanciales en el proceso en que estemos tratando; en este caso el proceso educativo. Una de las cuestiones que he trabajado ha sido un rediseño para la mejora de las denominadas “clases magistrales”. No creo que haya que denostarlas; pero sí que habría que darles una vuelta de tuerca y mejorarlas (incluyendo una evaluación online, por ejemplo; o incorporando un debate o el uso de una red social para retransmitirlas). Pero más allá de lo convencional, la innovación no es sinónimo de la tecnología sino de nuevas metodologías (aula inversa, aprendizaje basado en casos, redes sociales, etc.).

 

Innovar por innovar -sin un guion o estrategia clara- es como hacer un precioso envoltorio de regalo para una caja vacía; no tendría sentido.

 

Para poder innovar, hay que perder el miedo escénico (los profesores estamos muy atados a un rol concreto, que se convierte en nuestra zona de confort y del que nos resulta muy difícil salir); innovar es reinventarse, querer mejorar, intentar conseguir el APRENDIZAJE con mayúsculas. Y esto sólo se logra cuando hay emoción. Para emocionar a los estudiantes hay que emocionarse…

 

Así que innovar es uno de los actos más humanos que podamos imaginar: sin emoción no tendría sentido, así es como yo lo siento.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Pues es que la tecnología no es ninguna panacea, no resuelve nada por sí sola. Es tan sólo una herramienta, no un fin. Lo que también es cierto es que la tecnología nos facilita muchísimo la vida a los docentes. Por ejemplo, una clase inversa sin herramientas tecnológicas sería muy compleja de organizar.

Pero en el colectivo del profesorado (sobre todo en quienes, como yo, pasamos de los 50), la tecnología nos ha arrollado, literalmente. Los estudiantes están mucho más capacitados que nosotros en el mundo digital, y eso a un profesor le produce un cierto miedo escénico. Tenemos que dejar de verla como un enemigo a batir, y convertirla en un aliado del aprendizaje.

 

 

En ningún caso se deberían relacionar los resultados académicos con el nivel de desarrollo tecnológico.

 

Tuvimos, en el pasado, excepcionales maestros en nuestra historia; adaptados al momento en el que vivieron, y que emocionaron -y por lo tanto estimularon- un aprendizaje máximo en sus alumnos. Así que los resultados se deberían ligar más a las metodologías que a las tecnologías. Y esto difícilmente se puede hacer en solitario. Tenemos que rehacer la estrategia docente, y conseguir un gran pacto por la educación en este país que se traslade a todos los niveles educativos.

 

Sueño con un día en que consigamos que los maestros y profesores sean de nuevo esos profesionales respetados que fueron antaño (y que siguen siéndolo en otros países); que fuera la profesión más deseada y reservada, realmente, para los más vocacionales y preparados.

 

Conseguir esto requiere mucho esfuerzo, y la contribución de muchos actores que intervengan en el proceso educativo. Serán quienes sean capaces de emocionar emocionando. Y esto no va a suceder a golpe de campus virtual.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

El maestro ideal es justo el que se equivoca, el que se cuestiona. Se aproximarán a ese ideal quienes sepan adaptarse a su entorno concreto, a su grupo de estudiantes, con sus peculiaridades, con sus diferencias. Aquellos que sepan educar en la tolerancia, el respeto, los principios y libertades; desde la diversidad.

También tendría que ser un poco quijote, dedicándose apasionado a su profesión e inmune a las críticas -que le lloverán- de su entorno más próximo. Y tendría que tener capacidad de autocrítica. En el proceso de enseñar, todos nos hemos equivocado en alguna ocasión. Tenemos que asumirlo con humildad y reinventarnos. Y para hacer autocrítica tenemos que preguntar a nuestros “clientes” y saber cómo nos están percibiendo.

Así que, a la larga, si es que existe el maestro ideal, sería quien consigue que los estudiantes se sientan los protagonistas del proceso educativo; quien consiga que sus alumnos cojan por los “cuernos” las riendas de su propio aprendizaje.

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

En mi caso, los estudiantes universitarios ya son mujeres y hombres. A veces tengo la impresión de que cada año vienen más “verdes” e inmaduros, pero siempre -en cada curso- hay algún estudiante que me vuelve a poner de patitas en la realidad y me hace darme cuenta de que, cada año, la gran diferencia es que soy uno más mayor.

En el caso de los estudiantes de ciencias de la salud (como enfermería y medicina) hay que entender que sólo llegan aquellos que han sido excepcionales en sus calificaciones. Esto a veces juega a favor, pero otras en contra. Una de las cuestiones que cada año me conmueve es su tenacidad por conseguir sus sueños. Si lo pensamos fríamente, resulta terrible que estos estudiantes tan “excelentes” como los que llegan a medicina y enfermería, se jueguen finalmente a una carta (el examen MIR, EIR, BIR, etc.) el futuro profesional soñado. E igual de terrible es, que muchos otros que tuvieron una grandísima vocación no llegaron a cursar estas carreras, porque no alcanzó su nota.

El juego a una carta a veces falla. Estos últimos años lo he visto muchas veces. Y ves como brillantes chicos y chicas de este país, se encierran otro año entre cuatro paredes y repiten la prueba hasta 2 o 3 veces para alcanzar la nota que les permitirá formarse en la especialidad de sus sueños. Una exalumna se ha ido a Alemania para poderse formar en Cardiología, porque la nota de corte en España, después de dos intentos, se le resistió. Y en su cabeza no cabía otra opción que ser cardióloga (allí se ha mudado con su familia al completo). ¡No me digáis que no es tenacidad y espíritu de sacrificio!

Pero los estudiantes también me enseñan cuestiones mucho más simples en el día a día en las aulas, como la honestidad. Hace unos años detecté un plagio elevado en los trabajos que me presentaron varios equipos. Una vez publicadas las calificaciones, la inmensa mayoría vinieron a verme para reconocer el plagio, pedir disculpas y rogar una segunda oportunidad. Pero lo excepcional ocurrió con uno de los equipos: vinieron a verme 3 de sus 4 componentes y me reconocieron que efectivamente habían plagiado, pero que el cuarto no, que a él -por favor- no le suspendiera, aunque suspendieran los otros tres. Aquel detalle de honestidad me conmovió profundamente, que además fue vital para que el cuarto integrante sacase Matrícula de Honor en la asignatura.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Tengo mucho que agradecer y a muchas personas. Estas carreras de fondo, rara vez se pueden conseguir solo.

Si estás solo, te mueves más rápido, pero si vas equipo llegas mucho más lejos.

Así que estar hoy aquí es posible, sin ninguna duda, gracias a los estudiantes, tanto a los que me han propuesto para este premio como a muchos cientos de ellos que han participado de mis locuras todos estos años en la universidad y en las redes sociales.

Por otra parte, estoy muy agradecido a los promotores de estos premios EDUCA. Con independencia del precioso diseño del proceso de nominación, habéis conseguido que se hable de educación en este país, durante semanas. A todos los niveles: local, regional, nacional. Alcaldes, consejeros, medios de comunicación… las buenas prácticas han ocupado y ocupan titulares en todo el país.

Sin duda tengo que dar las gracias a mi familia y a mis amigos. Siempre han creído en mí, a pesar de que a veces mis esfuerzos hayan reducido los ratos que podía compartir con ellos. Estoy agradecido a la Universidad de Valladolid, que ha contado conmigo para construir una docencia innovadora, de futuro y de calidad. También, les doy las gracias a algunos de mis compañeros de trabajo: esos pocos que no me han visto como un friki o un iluminado (y que leyendo estas líneas seguro que se identifican) y me han dado palmaditas de apoyo cuando han venido buenas, pero sobre todo me abrazaron cuando vinieron mal dadas.

Pero mi agradecimiento más profundo es para Vicente, mi compañero de vida, mi marido, por ser un sólido pilar en el día a día, sin el cual me caería muchísimas veces. El me ha ayudado a creer en mí, lo suficiente para que no me coman los tiburones que muchas veces me han rodeado, pero no demasiado para no devorarme yo a mí mismo.

 

Este premio va por todos vosotros. Carpe diem.

 


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Entrevista a Elisa Beltrán García. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Elisa Beltrán García: galardonada en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Primaria.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premios Educa?

Tras la publicación de la nominación descubrí que han sido las familias de mis alumn@s de este curso y de cursos anteriores los que planearon presentar la candidatura.

Creo que la principal razón por la que me han nominado es porque en mi clase el centro y el protagonista es el alumnado con todo lo que esto supone: respetar sus ritmos, su personalidad, su situación personal o familiar…. Es fundamental para mí conocer a mis alumn@s, pero conocerlos en el momento que llegan a mí, sin prejuicios, ya que, a veces lees informes que te dejan de piedra pues tú te encuentras con un niño o niña completamente diferente y ese desde ese momento desde el que hay que empezar a construir.

 

Me esfuerzo por conocer sus intereses y partir de ellos, llevo al aula la emoción por aprender cosas nuevas e intento que sean lo menos teóricas posibles (solo lo necesario para que les ayude a construir su aprendizaje) y que les ayuden en su día a día. Fomento la escucha activa, nuestros alumn@ ya no vienen a clase sólo a recibir, traen mucho en sus “mochilas” para dar y les encanta compartirlo con nosotros.

Nos reímos mucho y si tenemos que llorar, lloramos. Les quiero un montón y el cariño y la cercanía son pilares básicos de mi labor docente. Vienen felices al aula, deseando hacer y que les sorprenda (y muchas veces son ellos los que me sorprenden a mí) y eso es magnífico porque crea un ambiente de aula muy favorable al proceso de aprendizaje.

Trabajamos en equipo y disfrutamos del aprendizaje más allá de cualquier libro de texto, a pesar de que es la herramienta principal y, a veces me, cuesta hasta que lo saquen, pues prefieren antes cualquier otra actividad que les proponga.

Jugamos y no sólo jugamos para divertirnos, que es sanísimo, sino para aprender. Desde hace unos cursos usamos una serie de plataformas educativas que a través de la gamificación de los contenidos curriculares hacen el aprendizaje mucho más llamativo.

Como ellos dicen: vivimos aventuras… las cuáles casi siempre son entre las cuatro paredes del aula, pero es increíble cómo usando la emoción como medio de comunicación, el aprendizaje fluye y se convierte en eso, en aventura, en reto, en descubrimiento. Me encanta la frase del Doctor Francisco Mora:

 

“Sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje”

 

 

Y el último motivo, y probablemente el principal si pienso en las familias que me han podido nominar, es que formamos un tandem inseparable. En ocasiones los padres se sienten perdidos ante lo escolar, no saben si ayudar o no, otros se sienten culpables porque no pueden o no saben hacerlo y creo que es labor del docente generar en ellos un sentimiento de seguridad y confianza ante lo que se hace en el aula. Creo firmemente que las familias son uno de los tres pilares de la enseñanza (docentes, familias y alumnos) y que cuando hay buena comunicación y sintonía, los que ganan son siempre los alumnos.

Soy de las que creo que el aprendizaje se debe dar en el colegio, para mí no tiene sentido que un niño llegue a casa sin saber hacer algo y que sean sus padres los que le tengan que enseñar. En mi clase no existen los deberes y una de las razones es esa. Los niños y niñas pasan muchas horas en el colegio aprendiendo y construyendo su propio aprendizaje que no se puede limitar a memorizar para que al salir ya se hayan olvidado. Se trata de ayudarles a aprender a aprender, y no sólo a hacer cosas sino a saber que esas cosas tienen un por qué y un para qué.

Que los padres sepan lo que haces en el aula y porqué lo haces es la clave para que confíen plenamente en ti, y yo me esfuerzo en ello, no se puede enseñar ni educar sin contar con las familias.

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

La innovación educativa para mi es buscar aquello que ayude a mis alumn@s a aprender mejor, a disfrutar del proceso de aprendizaje y que les haga protagonistas del mismo. Creo que hoy en día un maestro necesita tener un gran abanico de metodologías, herramientas y proyectos que le ayuden a dar a cada uno aquello que le motiva y le ayuda a avanzar, de nada sirve ya el “café para todos”.

Mi curiosidad por afianzar ideas que desde siempre rondaban en mi cabeza entorno a los tiempos de aprendizaje, al desarrollo personal de cada alumn@ y sobre todo a la individualización y personalización del proceso de enseñanza-aprendizaje, me llevaron hace dos cursos a estudiar un Máster en Neuropsicología e inteligencias múltiples que como era de esperar hicieron fuertes mis planteamientos.

 

Enseñar sin saber cómo funciona el cerebro,

es como querer diseñar un guante sin haber visto nunca una mano (L. Hart, 1962)

 

Hasta hace poco menos de dos décadas, no teníamos ningún recurso para saber qué era el cerebro y los educadores hacíamos lo que podíamos con lo que sabíamos. Por observación, ante la aparición de una nueva teoría, la fusionábamos y aplicábamos eclécticamente. Ahora, con todo lo que sabemos y con la neurociencia que nos da consejos y ayuda, tenemos mucho que estudiar y aprender. Un educador tiene la obligación de conocer con qué materia prima están trabajando.

 

Esto es conocer el cerebro, saber que cada individuo tiene un cerebro único, con un estilo de aprendizaje único. Esto nos hace ser únicos y es uno de los grandes desafíos a los que nos tenemos que enfrentar.

 

Por tanto, innovar para mi es buscar en cada alumn@ que es lo que le ayuda a crecer y desarrollarse. Poner al alcance estímulos, recursos, posibilidades, herramientas y desafíos para que se motiven e inicien su propio proceso de aprendizaje, sin comparaciones y sin exigir un ritmo igual para todos.

Hoy en día, y desde mi experiencia de aula, tengo claro que el aprendizaje basado en proyectos, la robótica y la gamificación son los recursos y las herramientas más innovadoras e ideales para motivar a nuestros alumn@s.

Todas ellas están presentes en mi aula y creo que eso ha pesado mucho en la decisión del jurado.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Creo que esto es debido, por un lado por la falta de formación en el profesorado. Es muy habitual incluir recursos tecnológicos cuando el profesorado aún no los domina e incluso se siente inseguro ante ellos, esto lleva a hacer un uso “tradicional” y por tanto similar al recurso anterior.

Por ejemplo, los libros digitales, creo que nada sirve cambiar libros en papel por libros digitales si el uso va a ser el mismo, y las indicaciones en vez de ser abrimos el libro por la página 27 y hacemos el ejercicio 2, les decimos encended el pc acceder al libro digital y haced en la libreta los ejercicios de la pantalla. Esto es desperdiciar las infinitas posibilidades que tienen los buenos libros digitales.

Estos deben ser una pantalla al exterior, deben fomentar la investigación, la pregunta y la sorpresa al ayudarnos a descubrir otra forma de aprender. Hoy en día muchos de nuestros alumnos tienen inteligencias (definidas por Howard Garner) muy claras y cuya forma de aprender necesita muchos más estímulos que los lingüísticos y matemáticos, necesitan visualizar videos, escuchar música, dibujar, crear presentaciones, superar retos así como expresar y aportar sus propios conocimientos, todo esto se lo facilitan las herramientas digitales que tenemos a nuestro alcance, pero si el profesor no las conoce y sigue usando única y exclusivamente como usaba el lápiz y el papel es lógico que no mejoren los resultados académicos.

Por otro lado, me gustaría resaltar que estas herramientas bien utilizadas no sólo mejoran los “resultados académicos” en el sentido tradicional de la palabra, sino que desde mi punto de vista mejoran las competencias de nuestros alumn@s que creo que es infinitamente mejor.

Mejora su capacidad de trabajar en equipo y por tanto el respeto hacia las opiniones de los demás, la capacidad crítica a la hora de valorar una información que pueden encontrar en la red, la forma de transmitir sus conocimientos tanto con exposiciones orales como escritas e interactivas a través de múltiples aplicaciones multimedia que acaban dominando, y creo que hacia esto es hacia lo que nuestra escuela debe caminar y el objetivo número uno de formación para los docentes.

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Pues mi centro educativo ideal sería aquel que por fin pudiese poner en marcha medidas que realmente tuviesen al alumn@ en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

  • Sin horarios cerrados que nos obligan a cambiar de asignatura cada 45 o 50 minutos.

  • Sin asignaturas que compartimentan los aprendizajes.

  • Basado en aprendizaje por proyectos, siendo los centros de interés aquellos más cercanos a nuestros alumn@s.

  • Con espacios abiertos y flexibles que faciliten otra forma de aprender

  • Abierto a todas aquellas herramientas y metodologías que mejoren los aprendizajes.

 

Y lo más importante para mí, que valore a todos y cada uno de los docentes que forman su claustro, que crea en ellos, que sea capaz de pedirle a cada uno a la altura de sus posibilidades y que fomente y genere en ellos confianza, ganas e ilusión por formarse y por alcanzar la excelencia no sólo profesional sino sobre todo personal.

Creo que si estos son los objetivos que buscamos en nuestros alumn@s no pueden ser menos los que busquemos alcanzar con el mayor valor que debe tener un colegio, su claustro.

Para mí el maestr@ ideal sin ninguna duda es aquel que:

  • CREE en sus alumn@s y sabe que todos y cada uno de ellos tienen un gran potencial que debe ayudarles a descubrir.
  • ES DIVERTIDO, nuestros alumn@s aprenden mucho mejor desde la alegría, desde una sonrisa, desde la emoción… acudiendo cada mañana felices a una clase distendida en la que se sientan seguros tanto para acertar como para equivocarse sin miedo.
  • PARTE DE SUS INTERESES para que a través de aquello que les gusta y les emociona los aprendizajes se hagan significativos e interesantes.
  • USA MEDIOS DIGITALES teniendo en cuenta la sociedad digital en la que vivimos y en la que ellos están creciendo dar la espalda a dichas herramientas nos aleja de sus intereses, mientras que si los traemos al aula por ejemplo plataformas educativas digitales y/o juegos educativos mejoramos el interés y la motivación en el aprendizaje.
  • LES QUIERE MUCHO. Si quieres a tus alumn@s, si crees en ellos y sientes que pueden conseguir todo lo que se propongan esa es la clave para llegar a ser un profe ideal que siempre estará en el recuerdo y el corazón de sus alumn@s.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Escuchando a los niñ@s te das cuenta de que el rol del maestro que lo sabe todo tiene que pasar a la historia.

Nuestros alumn@s están expuestos a muchísima información antes incluso de comenzar su escolarización y en muchas ocasiones es un bagaje importantísimo del que partir.

Necesitan ser escuchados y que se sientan escuchados ya que pueden aportar y enriquecer muchísimo el día a día, y a la vez necesitan confrontar esos conocimientos con el adulto para asegurarse de que son correctos y útiles para su vida, es por eso que el profe sigue siendo imprescindible y un pilar fundamental en el aula que nunca será sustituido por ningún tipo de máquina ya que dar ese feedback desde la emoción y el cariño sólo lo puede hacer un maestr@ comprometid@ y vocacional.

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Pues desde la alfombra roja y como no puede ser de otra manera agradezco no sólo este premio sino la posibilidad de haber podido llegar hasta aquí en primer lugar a mi familia, a mis padres, Jesús y Pilar, que lucharon para que tuviese la mejor educación y la posibilidad de estudiar la carrera que me gustaba y de la que sigo enamorada.

También a mi marido Nacho y mis hijas Ana y Elisa que respetan mis tiempos de trabajo y mi dedicación en muchas ocasiones en cuerpo y alma, sobre todo estos últimos cursos.

Y desde luego a mis alumn@s y a sus familias que con este reconocimiento han llenado mis días de ILUSIÓN con mayúsculas. Llevo 25 años al pie del cañón, dando clase desde dos visiones diferentes: en los inicios, como profesora de apoyo con alumnado de educación especial e integración educativa, en lo que mi colegio fue pionero en Asturias, y, desde hace 12 cursos, en una tutoría de 1º y 2º de primaria.

Por eso, este premio supone un gran reconocimiento, pero, sobre todo, un impulso para seguir haciendo lo que hago cada día y para continuar contagiando de ilusión a los que me rodean. Cuando uno cree en lo que hace, cree en sus alumn@s, colabora con las familias y no abandona su formación, tiene todos los ingredientes necesarios para obtener resultados positivos en su aula.

Creo en la importancia de premios o reconocimientos de este tipo que reconozcan el valor del trabajo de tantos y tantos maestros de vocación que se esfuerzan cada día en dar lo mejor de ellos mismos conscientes de que lo más importante es centrarse en el gran potencial que poseen todos y cada uno de nuestros alumn@s.

 

 

 

Ser finalista significa para mi representar a todos aquellos que no sólo sueñan con que otra escuela es posible, sino que con su día a día están demostrando que el cambio está en nuestras manos.

 

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Entrevista a Alicia Tojeiro Ríos. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Alicia Tojeiro Ríos: galardonada en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Primaria.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Quizás ésta sea para mí la pregunta más difícil de contestar. Buscando la respuesta en cómo me enfrento al día a día tres son las razones que encuentro: La primera, la ilusión con la que cruzo cada mañana la puerta de clase; la segunda, el esfuerzo que hago para mejorar aquello que no funciona y por último, pero sin duda la más importante, la humanidad.

 

Sentir, escuchar, acompañar, retar, escuchar, abrazar y amar.

 

En el aula soy transparente, no me muestro como una superheroína y esto lo saben mis alumnos. Entrar y comenzar la mañana es un reto, una maravillosa aventura por superar.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Para mí la innovación es conseguir que los alumnos/as vayan a la escuela felices. Hacer que las aulas se conviertan en lugares donde aprender sea mágico, asombroso, divertido y cálido. Lugares en los que te apetezca estar y trabajar.

Innovar es transmitir que aprender es divertido y que por eso nunca debemos dejar de aprender.

Innovar es cuando dejas de protestar ante las muchas situaciones complejas que se nos presentan a diario y propones buscar soluciones efectivas y lo consigues.

Innovar necesita un docente soñador, idealista, mágico y creativo.

Innovar requiere ser inconformistas, sentir la necesidad del cambio, creer que se puede.

Innovar es permitir que hasta los contenidos más mecánicos y aburridos se conviertan en un juego.

Innovar es un reto y esto es lo que hace la enseñanza una profesión apasionante.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Los recursos tecnológicos están ofreciendo a la escuela grandes beneficios como permitir que la atención a la diversidad sea más efectiva, que las familias puedan colaborar desde sus casas y que los contenidos traspasen las barreras y los horarios del colegio.

Nadie puede dudar de la necesidad de incorporar la tecnología al aula. Es una herramienta extraordinaria para luchar contra dos grandes dificultades de nuestro alumnado actual: la falta de motivación y de atención. Pero la tecnología, no es un fin en si misma, sino un medio, un recurso.

La tecnología sigue necesitando a un maestro que piense, que articule todos los recursos disponibles a su alcance de la mejor manera para que sus alumnos/as aprendan.

La tecnología no sirve si no es dentro de una metodología en la que el maestro se mantenga en segundo plano y sea el alumno/a el que produzca, diseñe, decida y cree; sin un espacio en el que tengan cabida las emociones y los valores; donde reflexionemos, nos emocionemos, nos esforcemos, persistamos ante las dificultades y caminemos de la mano de las familias.

No se puede separar el cerebro del corazón. La sintonía entre ambos será lo que nos garantizará los buenos resultados.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

  • Mi contexto educativo ideal sería aquel en el que los alumnos no estuvieran agrupados por edades, en el que las familias pudieran participar directamente en la realidad de aula, en donde no existieran horarios fijos, …lugares en los que se pudiese: experimentar, manipular, hablar, cantar, observar. Espacios amplios y abiertos.
  • El maestro ideal sería el que respeta, siente y conecta con los alumnos, el que refuerza y estimula las capacidades de cada alumno al tiempo que le acompaña en sus dificultades.
  • Los maestros deberían ser personas con una mente mágica, creativa y con un gran corazón, esto último imprescindible.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Mis alumnos me han enseñado a ser mejor persona y por tanto, mejor maestra.

A afrontar el día a día con “mirada de niño” hace que me reencuentre con la curiosidad, la inocencia, la fantasía, la comunicación y el amor.

Ellos me han enseñado a no perder de vista la meta: la felicidad.

A creer que todo es posible si lo intentas y a replantearme cuál es mi verdadero papel en la escuela.

A comprender que soñar es una gran faceta del ser humano y la que hace posibles los cambios.

Y a descubrir que no quiero crecer si ello supone perder: la creatividad, la alegría y el amor por los demás.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Esta entrevista comenzó con la pregunta más difícil pero acaba para mí, con la más fácil . No me he cansado de decir, desde el primer día que recibí la noticia de la nominación de los Premios al  Mejor Docente de España, gracias. Estoy eternamente agradecida a todas las familias que me han apoyado a lo largo de estos años y que han hecho posible este sueño. A mi madre por escucharme siempre, a mi marido por entender las horas dedicadas y a los creadores y promotores de estos premios porque permiten que se hable de Educación y  se hagan visibles todos los maestros que luchamos por un mundo mejor.

 

          ¡GRACIAS CON EL CORAZÓN!

 


Entrevista a Adrián Tejeda Cano. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

 

Adrián Tejeda Cano: galardonado

en los “PREMIOS EDUCA 2018”

Formación Profesional.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Probablemente mi visión de la profesión, puesto que, para mi, el rol de profesor va mucho más allá de un mero transmisor de conocimientos. Realmente, entiendo que el docente es más un acompañante del alumno en su  proceso de Enseñanza-Aprendizaje que otra cosa, y eso le hace tener un grado de compromiso muy elevado tanto en lo profesional como en lo humano. Precisamente, esto último es lo que nos queda en la retina con el paso de los años, y yo tengo una serie de experiencias muy gratificantes en cuanto al reconocimiento que los propios alumnos me han ido transmitido durante el tiempo que llevo dedicándome a la docencia, siendo esta nominación el culmen de todas ellas.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

En la rama en la que yo me muevo (Formación Profesional) este aspecto quizás que lo tengamos muy interiorizado puesto que enseñar y aprender una profesión técnica y científica, te obliga a estar siempre a la última en todos las cuestiones innovadores que tienen que ver con el ámbito profesional al que se tendrá que enfrentar el alumno.

Realmente, se trata de un condicionante que en cierta manera arrastra al profesor para que en el aula se tenga que trabajar con el mismo paradigma de desempeño.

Obviamente un proceso Enseñanza-Aprendizaje basado en el empleo de TICs es imprescindible, además de un enfoque en base a proyectos, una metodología muy  reconocida actualmente pero que en Formación Profesional se viene utilizando desde siempre, al menos si tenemos en cuenta su filosofía.

También es imprescindible crear en la práctica (la esencia de la Formación Profesional) unas condiciones simuladas muy próximas al entorno laboral, y además, en su diseño, tener muy presente la visión de los centros de trabajo, quienes son los que verdaderamente han de dibujar el escenario del aula a pesar de que a veces el marco curricular sea un lastre en este sentido.

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

 

Las administraciones invierten cantidades ingentes de dinero para dotarnos  de herramientas de las que de su existencia, a veces conocemos una pequeña parte. En ocasiones,  ni eso.

 

En mi modesta opinión, probablemente sería más interesante intentar sacarle partido a menos recursos pero invertir más tiempo, dinero y esfuerzo en fomentar su uso, algo que solamente ocurre en ocasiones por voluntariedad del profesor y no por una cuestión sistemática. Parece como si los estamentos que gestionan la educación,  tuvieran como objetivo el desarrollo del recurso en sí y no el de fomentar la creación de las habilidades necesarias para su uso tanto entre el profesorado como entre el alumnado.

No obstante, creo que el fracaso del sistema (hay que hablar con esta rotundidad) no es por la existencia o no de tales recursos tecnológicos. Las causas son más profundas y atañen a muchos aspectos diversos como la pérdida constante de valores entre el alumnado y el profesorado (la cultura del esfuerzo, el respeto entre individuos, etc)  o la cada vez menor exigencia que se plantea para adquirir  los contenidos a trabajar en el aula.  Igualmente, vuelvo a insistir en las limitaciones que nos genera el escenario curricular.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

 

En mi caso reivindico la figura del maestro clásico de la antigüedad.

 

Creo que para ser un buen docente, es esencial tanto tener conocimientos profundos del campo en el que se enseña y aprende, como en otras ramas del saber, además de ser un buen transmisor de esos conocimientos. Estos requisitos no se aprenden sólo forjándose un perfil de experto en la rama de turno, algo que es imprescindible por otro lado: el maestro debe ir mucho más allá, y eso inevitablemente le hace transgredir fronteras de conocimiento para fomentar así el cultivo intelectual tanto en el campo de las ciencias, la tecnología pero también  en las humanidades.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Quizás que en mi caso, no esté tan familiarizado con este tipo de alumnado puesto que en Formación Profesional, el perfil de estudiante ya roza la adultez sino disfruta ya de esa condición.

No obstante, tengo experiencias con alumnos de esas franja de edad, y he de decir que para mi, es todo un reto poder ejercer tu profesión entre ellos. Hay que tener en cuenta que el desarrollo evolutivo del adolescente desde un punto de vista psicológico, es un hándicap añadido con el que el profesor debe de bregar día a día, lo cuál hace que se planteen situaciones complicadas de gestionar en el aula.

Esto se convierte en una bomba de relojería en ciertos casos en donde los factores de índole personal  todavía ponen las cosas más difíciles: a veces los rechazos y los malos comportamientos tienen un origen profundo cuyas raíces se imbrican en un ambiente vital complicado; tal información que en principio está oculta,  solamente se revela en las sesiones de evaluación del equipo docente de turno, las cuáles han sido para mi una fuente constante de aprendizaje, sobre todo de cara  a  entender que un mal comportamiento puede estar motivado por una causa externa al alumno, y que la labor del maestro puede ser de gran utilidad para ayudarle a dirigir sus designios por una buena senda.

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

 

Si por premio entendemos la propia nominación, tal y como así yo lo veo, se la dedicaría a todos y cada uno de los alumnos que con esta bonita iniciativa me han regalado su reconocimiento. Para mi dicha circunstancia no tiene precio. Obviamente también haría lo propio con  la gente que me quiere y que me sigue apoyando día a día para que mantenga intacta una ilusión por esta noble, complicada pero a la vez gratificante  profesión.

 

 


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Publicaciones:

Entrevista a Ana Isabel Del Fresno Cortés. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

 

 

Ana Isabel Del Fresno: galardonada en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Infantil

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Cuando llegué hace tres años al ceip Ausiàs March, la Conselleria de Educación doto al centro de un aula experimental de dos años para dar cobertura y gratuidad al primer ciclo de infantil.  Durante Dos cursos he sido la tutora y responsable de esta aula con un proyecto innovador de aula abierta donde las familias participaban en todas las actividades, proponían talleres, han pintado con nosotros, cantado, viajado, jugado…en definitiva han tenido voz dentro de las aulas, nos hemos convertido en una gran familia haciendo la implicación de las familias 100% real y efectiva siendo para mí las familias un recurso más dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos/as.

Además hemos llevado a cabo un Aprendizaje por Servicio, APS, junto a la residencia de ancianos que tenemos próximo al centro, y hemos recibido diversos premios por la creación de un  cuento en forma de rap: “ EL RAP DE LA CONILLA”, para la estimulación del lenguaje a través de la música donde un padre nos creó la música implicando al alumnado de sexto a poner voz a nuestro rap y así nuestro alumnado más pequeño podía cantar y contar el cuento.

Es importante destacar que el centro, es un CAES, centro de acción educativa singular donde nos encontramos con un 85% de alumnado extranjera y que a veces el desconocimiento de ambas lenguas de nuestra comunidad se hace difícil una comunicación fluida con las familias pero no imposible.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Para mí la innovación es aquella que va asociada al cambio y a la mejora.  En este caso creo que soy innovadora día a día, porque realmente voy haciendo cambios paulatinos y progresivos para que mis alumnos y alumnas tengan una mejora en conseguir los objetivos propuestos.

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Exacto, hay mucho avance en la tecnología pero nos olvidamos de la tecnología del corazón, porque no se habla de la gestión emocional, para que queremos ser competentes digitalmente cuando hay otras carencias tan importantes como  identificar nuestras  emociones y gestionarlas.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

  • El maestro ideal, un maestro que escuche, que entienda a nuestros alumnos y alumnas, que sea empático  y vocacional  y esté en constante formación, que tenga curiosidad, amor  a la docencia y con una paciencia infinita, que transmita esa curiosidad y esas ganas por aprender a su alumnado y sobretodo  que les haga reír,  todo esto para que el alumnado venga contento al aula y  no quiera marcharse .
  • El contexto innovador, el que necesite el alumnado en ese momento, no hace falta poner en práctica aspectos innovadores y olvidar lo que ya estamos haciendo, como bien he dicho para mí la innovación es un cambio para la mejora pero siempre partiendo de lo que ya tenemos, un pequeño cambio en un aula quizá significará en ese momento.

Para mí la mayor innovación que podemos encontrar en un centro con las características del mío seria que el docente empatice, que escuche, que sea cercano y se sientan queridos.

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

En infantil, a veces la comunicación verbal , dependiendo del curso donde te encuentres no es muy fluida así que me han enseñado la importancia de la comunicación no verbal, a que un gesto de cariño de su maestra es como si el cantante favorito le dedicara una canción , he aprendido a que primero son ellos y después el curriculum, que pasamos muchas horas con ellos y nos convertimos en sus padres y madres del colegio, porque la de veces que me llaman mamá, porque en realidad para mi ellos son y los trato como mis dos hijos.

He aprendido lo importante que es un abrazo, a sonreír mucho, a ponerme es su lugar, a que cuanto más conectas con ellos es más fácil, que cuando un maestro toca el corazón el aprendizaje va fluido. Soy maestra que enseña de corazón a corazón y eso lo he aprendido gracias a todo el alumnado que ha pasado por mis aulas y sus familias.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Bonita pregunta, en primer lugar y sin olvidar nunca nuestras raíces, a mis padres Isabel y Ceferino. Ellos son los que siempre me han apoyado, han creído en mí y me han inculcado los valores tan importantes como el esfuerzo y sacrificio y a luchar por lo que uno quiere.

A mis hijos, Izan y Thiago, mi motor diario para esforzarme, gracias por escucharme cuando las cosas no van bien,  que cuando más necesitas un abrazo me lo dan sin pedirlo y porque una sonrisa o un te quiero de ellos, es mejor que cualquier medicina.

Mi marido, Luis Miguel, compañero de trabajo y fuente de inspiración, del que he aprendido que los sueños con esfuerzo se consiguen. Que me ha dado apoyo en los momentos de debilidad para seguir con lo propuesto.

Y para finalizar a todos y cada uno de los compañeros y compañeras de profesión, los que son fuente de inspiración y los que me han enseñado como no hacer las cosas, de todos se aprende pero en especial al claustro y equipo directivo del mi actual centro Ausiàs March, sobre todo a Joanvi y Pilar, gracias a ellos yo he crecido profesionalmente, cuando tus propuestas son aceptadas y llevadas a cabo eso no tienen precio y siempre les estaré agradecidos porque no es fácil llegar a un cole y llevar ideas o propuestas diferentes y que sean valoradas, muchas veces te encuentras con equipos directivos herméticos y compañeros  y compañeras acomodados y tus propuestas no son válidas.

Gracias a cada una de las personas de mi pueblo, La Vall D´Uixó, vecinos que sin conocerme me han enviado mensajes de agradecimiento porqué se sienten identificados y orgullosos de una maestra de su pueblo y que se hable en positivo de la educación en nuestro pueblo, porque en el premio queda recogido la voz de todos los maestros y maestras y familias que cree que una nueva educación sí es posible, porque aunque a veces sea muy difícil, nada es imposible.

 


Entrevista a Laura Vela Toro. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Laura Vela Toro: galardonada en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Infantil

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Pues pienso que quizá sea por un conjunto de razones entre las cuales pueda estar la pasión que despierto por la enseñanza a mi alrededor, siempre buscando las formas para sorprender a mis alumnos y a sus familias, siempre con ganas de llevar a cabo proyectos donde la originalidad y la creatividad están siempre presentes, mi implicación, mi dedicación, etc. Además, al trabajar con alumnos tan pequeñitos, el trabajo con las familias es de vital importancia y siempre las estoy “enredando” creando así un ambiente fantástico en el centro escolar.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Para mí la innovación educativa es querer mejorar cada día la praxis docente, es querer ofrecer lo mejor de ti a tus alumnos, saber motivarlos, crearles “gusanillo” por tus clases, provocar que les guste ir al colegio, que ansíen aprender, etc. Hay que buscar el éxito de tus alumnos.

Por lo que considero que para comenzar a innovar debe existir una predisposición por parte del maestro de realizar cambios, con interés por probar nuevas metodologías, dispuesto a tomar algunos riesgos y probar nuevas ideas sin el miedo a fallar y siempre en constante formación.

Además, una vez dentro del aula debe ser capaz de emocionarse y crear emoción.

 

 

“Crearemos máxima expectación entre el alumnado y esto indudablemente generará situaciones de aprendizaje”

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Desde mi punto de vista los recursos tecnológicos no son un factor decisivo para obtener un buen resultado académico. Los considero una herramienta de apoyo fantástica. Pero, sin lugar a dudas, la figura del maestro es lo que va a marcar que un alumno se “enganche” a sus clases. Será responsabilidad del maestro dar un buen uso de esos recursos para que sus alumnos se sientan motivados y con ganas de aprender.

 

Los maestros son los verdaderos innovadores de los centros educativos.

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Para mi un maestro ideal ante todo debe ser buena persona y con gran empatía. Debe ser capaz de ponerse en el lugar de sus alumnos. También debe transmitir emoción en el aula y que desprenda ganas de enseñar.

Y en cuanto al contexto educativo innovador ideal sería aquel donde se respira buen ambiente, donde el equipo directivo está implicado, donde existe un equipo educativo en el que estén todos a una , donde se crean espacios acogedores entre las familias , con las  “puertas abiertas” y donde todos los alumnos tengan cabida.

 

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Llevo muchos años trabajando con niños del primer ciclo de infantil (0 a 3 años) así que imaginaos la cantidad de cosas que he aprendido y aprendo de ellos cada día. Están comenzando a descubrir el mundo y con ellos aprendo a:

observar, escuchar, sentir, tocar, querer, acariciar, sacar siempre una sonrisa, disfrutar de cada instante, etc.

En definitiva, a mirar el mundo con ojos de niño y a tener siempre presente que ser Maestra es una de las más bonitas profesiones que existen.

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Lo dedicaría, uno por uno, a todos los alumnos que he tenido el privilegio de enseñar durante mis casi 20 años de experiencia.

Una parte de mi esencia como maestra se la debo a cada uno de ellos.

 

 

 


Entrevista a Ricardo Moreno Rodríguez. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

 

Ricardo Moreno Rodríguez:  galardonado en los “PREMIOS EDUCA 2018” Universidad.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Posiblemente la cercanía al estudiante, las estrategias y metodologías activas, el aprendizaje cooperativo en el aula y, de forma transversal, el trabajo sobre valores que se realiza en el aula de manera continua. Mi insistencia en trabajar los conocimientos y el proceso de enseñanza-aprendizaje a través del trabajo en valores deja una huella profunda en el grupo, facilitando no solo la cohesión entre ellos sino un mayor vínculo docente-discente. Pasados los años la relación entre nosotros continúa y creo que esos motivos pueden haberme traído hasta aquí.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

La innovación educativa para mí es la adaptación continua del docente a los cambios, al grupo, a las personas que conforman el grupo y a sus necesidades. Innovar es hacer las cosas de manera diferente, de forma desafiante, intentando alcanzar sus corazones para fortalecer el compromiso con la materia. Innovas cuando entras al aula sin memoria y sin deseo: dispuesto a aprender y a improvisar con el grupo, sentándote con ellos como uno más del grupo de trabajo y cuando el proceso de enseñanza aprendizaje se desarrolla en el entorno real y no simulado.

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

En mi caso no puedo compartir esta afirmación. Gran parte de mi docencia se ha realizado de forma virtual, apoyándome en recursos tecnológicos para ello. Tal vez mi área de conocimiento sea más sensible a las TIC y por ello precisamente suceda lo contrario: en mi caso el rendimiento y los resultados académicos son mejores si me apoyo en las TIC y en recursos multimedia que si no lo hago.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

El maestro ideal cree en las capacidades de sus estudiantes, espera lo mejor de ellos y ama su trabajo y, si me apuras, a sus discípulos. Da todo sin esperar nada a cambio. Reconoce sus errores y sus lagunas, no se jacta de lo que sabe. Es humilde, cercano y empático. El contexto educativo innovador necesariamente debe ser flexible, sensible al cambio, universalmente accesible y respetuoso con el diseño universal del aprendizaje.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Cada día desarrollas nuevos aprendizajes.  Aprendes a no dar nada por supuesto, así como a ajustarte a las realidades individuales de cada uno para conformar un grupo realmente inclusivo. Aprendes que la pasión por enseñar no puede mantenerse viva si no hay pasión por aprender y, como docente, eres el responsable de mantener viva esa pasión por aprender.

 

Los universitarios te enseñan a adaptarte al cambio,

a ajustarte a nuevas situaciones de manera casi cotidiana.

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

A mis estudiantes, los que tuve, los que tengo y los que tendré. Son la razón de ser de cualquier docente (¡la palabra maestro me infunde muchísimo respeto!) y sin ellos ni hay aula, ni Universidad, ni futuro. Sin ellos no estaría donde estoy ni habría vivido esta aventura

 

 

 

 


Entrevista a José Ramón Martínez Riera. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

José Ramón Martínez Riera: galardonado en los “PREMIOS EDUCA 2018” Universidad.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

En mi caso han sido las/os estudiantes quienes me propusieron. Posiblemente fueran ellas/os quienes mejor podrían responder a esta pregunta, pero supongo que algo les habré aportado cuando han decidido realizar la propuesta. Es cierto que trato de establecer una relación cercana y, sobre todo, muy participativa, para animarles a que piensen, duden, interroguen y cuestionen. Quiero pensar que esas han sido las razones que les impulsaron a hacerlo.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Para mí la innovación consiste básicamente en huir de la rutina y de la “inoculación” de conocimiento vía power point tipo karaoke. Son muchas las posibilidades. Yo, por ejemplo, utilizo el cine, la hemeroteca, la realización de vídeos, el rol-playing… como herramientas de aprendizaje con las que construir, de una manera participativa, el conocimiento a partir de determinados conceptos de base, que propicie el análisis, el pensamiento reflexivo y crítico, el debate… e incluso el cuestionamiento. Ello hace que se adquieran competencias desde la práctica activa, dinámica y creativa y no desde la absorción de conceptos, ideas o pensamientos sin mayor sentido que su memorización y a los que pueden recurrir en cualquier biblioteca, página web o red social. Lo que ellos construyen, sin embargo, es único, propio y trasciende a la escucha pasiva para transformarse en cambios significativos de pensamiento y de sentimientos, que generan emociones, pero también conocimientos y competencias humanas y cercanas para ser buenos profesionales y personas.

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Básicamente porque se siguen utilizando, con una perspectiva totalmente conductista en la que las/os estudiantes son receptores pasivos de conocimiento “enlatado”. Tragan y vomitan en un examen. La diferencia a veces tan solo está en si ese “tragar” es a través de una lección magistral de un busto parlante o a través de una sofisticada herramienta tecnológica. No son tanto los recursos de los que se dispone como la forma en cómo utilizarlos de manera creativa y, repito, participativa.

Gestionar con recursos ilimitados es sencillo e incluso aparente, pero no siempre eficaz. Hacerlo de manera eficaz, con recursos escasos, sin embargo, requiere competencias, habilidades, innovación y creatividad. Y el conocimiento también se gestiona. Se trata de racionalizar, pues, los recursos a nuestro alcance. Y si se tiene la oportunidad de contar con recursos tecnológicos, que estos no sean la excusa para que ocupen el lugar que siempre debe ocupar el profesor motivado, implicado y comprometido con la docencia.

 

Nunca, la tecnología, podrá suplir a un excelente profesor.

Porque nunca la tecnología podrá enseñar con los sentimientos y emociones.

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Para mí el profesor ideal es aquel que no parte de ideas preconcebidas, de planes estandarizados o ideas sistematizadas. Que identifica necesidades de aprendizaje, las consensua y facilita, coordina, articula los recursos disponibles para lograr, en primer lugar, despertar el interés y la atención en las/os estudiantes y a continuación favorece la implicación activa, el compromiso y la participación en la generación de un conocimiento práctico y aplicado a dar respuesta a dichas necesidades de aprendizaje.

Pero es cierto que para ello también es importante contar con un contexto educativo abierto, ágil, dinámico y libre de encorsetamientos académicos en los que la nota prevalece sobre la adquisición de conocimiento y el expediente sobre la ilusión por aprender. En el que las/os estudiantes sean tratados como tales y no como clientes. Que se sientan parte de un entorno saludable, identificado como un espacio de participación activa que genere sensaciones positivas y no como un lugar en el que actuar únicamente como espectador pasivo en una disposición que no favorece ni la atención ni la intención, ante discursos académicos que se requiere memorizar para el “fatídico” examen.

 

La obtención de un magnífico expediente no garantiza que se vaya a ser un buen profesional.

 

Es como estudiar para sacarse el carnet de conducir. No aprendes a conducir sino a aprobar el examen para tener el carnet. Pero la dinámica social que prevalece es la de los títulos y las notas. Como si ellos otorgasen las competencias para ser una buena enfermera, ingeniero, biólogo o abogado. Y es que ser enfermera, ingeniero, biólogo o abogado es fácil, tan solo es cuestión de aprobar los exámenes. Otra cosa es ser profesionales competentes y responsables.

 

 La Universidad se ha convertido en una expedidora de títulos con los que obtener ingresos y cuantos más títulos más ingresos, es decir, ha mimetizado el mercantilismo que nos rodea y domina.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Todos los días aprendo cosas nuevas. Cuando se escucha, no solo se oye, y se observa, no solo se mira, con interés, es fácil obtener aportaciones muy interesantes. Yo lo primero que hago cuando entro en la clase es preguntarle a alguna/o de las/os estudiantes ¿cómo se siente? Inicialmente la respuesta es la que marca la norma de urbanismo, bien. Cuando les digo que bien no significa nada ya que no determina ningún sentimiento real, empiezan a ponerse en alerta y ya responden con sensaciones más cercanas a su estado de ánimo, de interés o de bienestar… “cansado”, agobiado”, feliz”, “expectante” … esto permite que empiecen a cuestionarse cosas a pensar, a compartir y por lo tanto a identificar que les importas. Y entonces son capaces de trasladarte sus inquietudes, sus posicionamientos, sus reservas… lo que favorece que surja de ellas/os planteamientos creativos, innovadores… que siempre aportan cosas nuevas con las que enriquecerse y aprender. Por lo tanto, se entra en una dinámica de trasvase permanente y bidireccional de aprendizaje. Porque lo que está claro para mí tan solo lo está para mí, necesito contrastar y conocer si su realidad coincide con la mía y a partir de ahí valoramos respuestas, apuestas y suposiciones que contribuyan a crear, entender y comprender para aprehender y aprender de manera consensuada. Es ciertamente muy apasionante. No entiendo la docencia de otra panera que no sea desde la pasión por aprender y compartir.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Aunque pueda parecer muy retórico a las/os estudiantes. A todas/os sin excepción. Porque ellos son la razón de la docencia y de que existan docentes. No es posible sin ellas/os. Ni tan siquiera cuando la docencia es on line. Siempre es imprescindible su presencia y su esencia. Su interés y sus dudas. A través de ellas/os y con ellas/os adquiere sentido el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Pero también al hecho de ser enfermero. En la Universidad quienes actuamos como docentes no hemos estudiado para serlo. Lo somos por nuestra condición de profesionales, de cualquier disciplina. Por eso yo nunca digo que mi profesión es la de Profesor. Soy enfermero y ello me ha permitido ser profesor, trabajar como tal y, por tanto, tengo que agradecer siempre la oportunidad que ser enfermero me ha dado de dedicarme a la docencia, desde la que también tengo la oportunidad, como enfermero, de cuidar, generar autonomía y facilitar que las/os estudiantes sean responsables de su propio proceso de aprendizaje como hacía con las personas a las que atendía en el Centro de Salud.

En definitiva, siempre he estado próximo a la docencia, ya fuese en una consulta, en un domicilio, en una escuela o, como es el caso actual, un aula universitaria. Y de una u otra forma contribuyendo a potenciar y mantener la salud, física, psicológica o espiritual.

Por último, a quienes me han enseñado y han sido referentes docentes desde mi infancia hasta ahora. Desde mi madre, mi yaya, mis maestros de primaria tan importantes y tan poco valorados, mis profesores de instituto y universidad y algunas/os compañeras/os que me trasladaron el sentimiento de respeto y estima hacia la docencia como un acto de generosidad, de compromiso y de compartir. No me atrevo a decir que eso sea vocación, pero sí que es atracción. Tampoco me atrevo a decir que sea un arte, pero si un placer. Así lo siento y así trato de transmitirlo.