Somos de los que piensan que la única forma de avanzar es contigo.

Entrevistamos a Salvador Rodríguez

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Salvador Rodríguez, como él mismo se define “entusiasta de la educación” es pedagogo, blogger, formador y asesor en innovación educativa, creatividad, educación emocional y educación en valores. 
Entre su experiencia en el mundo de la educación destaca haber sido profesor de la escuela de magisterio de la Universidad de Barcelona, profesor en diversos cursos de posgrado y maestro de Educación Física en Primaria. Actualmente es asesor pedagógico en el ámbito editorial.

 

 

 ¿Si tuvieras que elegir un momento de tu vida profesional, con cuál te quedarías?

Cuando tienes la suerte de que tu profesión y tu vocación coinciden, es muy difícil quedarte con un solo momento de tu vida profesional. Sin duda, escogería cualquiera de esos momentos en los que se refleja la ilusión en la cara de los alumnos (de cualquier edad y en cualquier circunstancia) cuando disfrutan aprendiendo, cuando sienten que son partícipes de lo que sucede en el aula.

Pero, después de casi 30 años dedicado al mundo de la educación en ámbitos muy diversos, me quedo con los proyectos que aún están por venir. Estamos viviendo un momento de cambio muy interesante en la manera de entender la educación y estoy convencido de que lo que nos depara el futuro inmediato será apasionante.

¿Qué es para ti la innovación educativa?

La innovación es un elemento esencial de la educación. Constantemente hay que buscar la manera más adecuada de dar respuesta a las necesidades cambiantes de los alumnos. Innovar no significa hacer las cosas de otra manera porque sí, sino que tiene que ver con una mejora de los procesos de enseñanza/aprendizaje. Hacer las cosas de manera distinta sin que se produzca una mejora en el proceso, no es innovar.

Estoy convencido de que para innovar no siempre es necesario, o no siempre es lo más efectivo, arrasar con todo lo existente y construir algo radicalmente distinto. En general, los cambios son más eficaces cuando se hacen partiendo de la base de lo existente, conservando los aspecto positivos y cambiando aquellos que no funcionan.

¿Utilizas metodologías innovadoras en el aula?

En mis clases siempre he utilizado metodologías que requieren de la participación activa de los alumnos. Mucho antes de que se pusiera de moda la clase invertida o flipped classroom, hace unos 20 años, en la universidad yo hacía que mis alumnos de Didáctica de la Educación Física estudiaran por su cuenta los principales conceptos para poder hacer clases prácticas aplicando lo que ya traían estudiado de casa.

Actualmente, en mis formaciones con docentes, no utilizo la clase magistral sino que planteo las sesiones como guía para que sean los participantes los que construyan su aprendizaje.

¿Qué te ha llevado a apostar por el cambio educativo?

La certeza de que el mundo ha cambiado radicalmente en los últimos años y de que la educación que se ofrece en nuestros centros apenas se ha modificado. La inquietud de que no estamos dando a las nuevas generaciones las herramientas (conocimientos, competencias, habilidades, destrezas…) que necesitan para tener una vida plena en un mundo de incertidumbre. En definitiva, apuesto por el cambio educativo, por la nueva educación, ante la evidencia de que no estamos cumpliendo adecuadamente con nuestro cometido y ese es un lujo que la sociedad no puede permitirse.

Elige una palabra, tu centro: ¿favorecedor o limitador?

Actualmente no trabajo en ningún centro fijo. Pero creo que no son las instituciones sino las personas las que posibilitan que se favorezca el cambio de paradigma educativo. Conozco casos de docentes, que a base de ir insistiendo, venciendo resistencias y haciendo pedagogía de sus ideas innovadoras, han conseguido que centros educativos con muy poca inclinación al cambio acaben siendo centros de referencia. Las buenas prácticas educativas difícilmente se producen por decreto, son docentes que aman su profesión los que las promueven.

¿Qué mejorarías de nuestro sistema educativo?

Dejaría de hacer reforma tras reforma para abordar un cambio radical. Dejaría un poco de lado los resultados de PISA para centrarnos, como han empezado a hacer en Finlandia, en la alegría de aprender como motor del cambio educativo. Me fijaría más en el proceso que en el resultado y procuraría personalizar los procesos de enseñanza/aprendizaje más que en estandarizarlos.

Si estuviera en tu mano cambiar algo en la educación actual, ¿qué cambiarías.

Sin duda alguna, separaría la educación de la política. Dejaría las decisiones sobre los cambios en el sistema educativo en manos de los profesionales que están día a día trabajando desde cualquier ámbito de la educación y les quitaría esa potestad a los políticos, cuyas decisiones buscan el provecho propio y no el bien común.

¿Qué características debe tener un líder educativo?

Un líder educativo tiene que ser empático, seductor, buen comunicador, dialogante, entusiasta. En la actualidad, hay grandes líderes educativos pero me gustaría destacar la figura de César Bona, que gracias a la repercusión mediática que ha alcanzado  se ha convertido en el altavoz de la nueva educación.

Si tuvieras que crear un “club educativo” ¿a quién invitarías?

A todo aquel que quiera hacer de la educación una herramienta efectiva para que las nuevas generaciones puedan vivir con plenitud en nuestra sociedad. Sería un club abierto a todo el mundo.

El Blog de salvaroj http://www.salvarojeducacion.com/

Twitter: @salvaroj

Entrevistamos a Óscar González

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Óscar González es profesor de Educación Primaria, escritor, asesor educativo y conferenciante. Es el fundador de la Alianza Educativa, un proyecto que tiene como objetivo mejorar las relaciones entre las familias y la escuela. Además es director de la Escuela de Padres con talento. Colabora como experto en los distintos medios de comunicación. Ha sido galardonado con el Premio Magisterio 2013 por su empeño en mejorar y hacer más fluida la relación entre escuela y familia y sus iniciativas que permiten a numerosas familias formarse para reforzar la educación de sus hijos.

¿Si tuvieras que elegir un momento de tu vida profesional, con cuál te quedarías?

Personalmente he vivido experiencias fantásticas (publicaciones de libros, puesta en marcha de nuevos proyectos, Premio Magisterio 2013, etc.) a lo largo de mi vida profesional pero si me das a elegir únicamente uno me quedaría con el momento actual. Me gusta vivir y disfrutar el presente. Creo que ya tendré tiempo de añorar y recordar el camino que he andado para llegar hasta aquí. Y digo el momento actual porque es el único en el que puedo hacer algo si realmente quiero cambiar cosas. Y creo que la educación actual está demandando justamente eso: cambios. Vivimos en una sociedad que cambia a un ritmo vertiginoso. El mundo educativo no es ajeno a estos cambios: las nuevas tecnologías, los cambios en los sistemas educativos, en los entornos, etc. Todo ello en el marco de una gran crisis global. Por este motivo creo que es necesario que desde los centros educativos, en nuestras aulas iniciemos una transformación profunda a través de una innovación real y efectiva que nos ayude a establecer un cambio educativo.

¿Qué es para ti la innovación educativa?

Cuando hablamos de innovar inmediatamente nos vienen a la cabeza imágenes de productos tecnológicos que han revolucionado nuestra sociedad pero para mi innovar es ir más allá: es ofrecer algo distinto, diferente y revolucionario en cualquier ámbito. Y en educación se puede y se debe innovar introduciendo materiales, metodologías y formas de actuar que ayuden a trascender el sistema caduco en el que todavía se asienta la escuela del siglo XXI. Pero no solo esto es innovar… Eso es solo una parte. Debemos cambiar muchos aspectos de nuestro sistema más allá del aula. Innovar pasa por entender algo tan obvio como que el niño es el principal protagonista del aprendizaje. Y ahí es donde debemos poner el foco: no se trata tanto la forma en que lo hacemos sino el resultado que obtenemos.

Para esta nueva educación necesitamos profesores innovadores, verdaderos emprendedores educativos que apliquen ideas novedosas a problemas reales y que obtengan como resultado “nuevas formas de hacer” que más adelante se generalicen y utilicen ampliamente.

¿Utilizas metodologías innovadoras en el aula?

Como ya he comentado, lo principal es únicamente introducir metodologías innovadoras o novedosas en el aula porque nos han dicho que funcionan y nos llevarán al éxito sino buscar nuestra propia metodología que nos ayude a conectar con nuestros alumnos.  ¿Cuáles? Por mi experiencia en estos 16 años que llevo trabajando en al aula la clave está en dos elementos fundamentales: ESCUCHAR a nuestros alumnos y que las clases se impregnen de SENTIDO DEL HUMOR poniendo el foco en lo positivo y no en condenar el error, el fallo. Todo ha de servirnos como un medio para aprender. Lo importante es el factor HUMANO: escuchar los intereses de mis alumnos, sus sentimientos, miedos, etc. Además me gusta innovar en la relación con las familias y no quedarme únicamente con las tutorías de madres y padres, debemos ir más allá. En este sentido, queda mucho por hacer… Los centros educativos del siglo XXI deberían convertirse en verdaderas “incubadoras de ideas prácticas” que nos ayuden a salir de esta crisis permanente en la que está envuelta la educación. Necesitamos claustros innovadores y AMPAS innovadoras que no se dejen llevar por la inercia y que promuevan CAMBIOS reales en su entorno. Es fácil criticar y ver fallos en las ideas de los demás. Nuestra función no es criticar las ideas sino apoyarlas o dar alternativas inteligentes que mejoren estas ideas. 

¿Qué te ha llevado a apostar por el cambio educativo?

Me he dado cuenta que para ser parte de la solución en primer lugar debemos ser conscientes que somos parte del problema y a partir de ahí empezar a buscar soluciones… La educación tiene que cambiar. Esto es urgente y necesario y para que esto ocurra necesitamos del compromiso individual de cada uno de nosotros para aportar soluciones. Necesitamos con urgencia un compromiso educativo de la sociedad. No podemos esperar de manera ingenua a que los gobiernos resuelvan el problema educativo porque hasta la fecha, hemos dejado esta toma de decisiones en manos de los políticos y la situación lejos de mejorar no ha hecho más que empeorar. ¿Por qué motivo? Porque las soluciones aportadas son pequeños parches: cambiar la ley educativa y establecer numerosas reformas que nos han ido encerrando en un callejón sin salida del que es difícil (pero no imposible) salir.

Hay una frase de Gandhi que me encanta y que nos indica cuál es el camino a seguir: “tú debes ser el cambio que quieres ver en el mundo” y que con mucho atrevimiento suelo utilizar aplicándola al tema que nos ocupa: “tú debes ser el cambio que quieres ver en el mundo educativo”. Y es que cada uno de nosotros debe tomar sus propias decisiones y comprometerse a llevar a cabo un cambio personal si realmente queremos cambiar algo. Y de este compromiso educativo personal surgirá un compromiso educativo social más amplio en el que todos y cada uno de nosotros seremos auténticos protagonistas: la escuela, las familias, los medios de comunicación, los políticos, etc. Seremos promotores de grandes cambios y transformaciones sociales.

Elige una palabra, tu centro: ¿favorecedor o limitador?

Como soy consciente de que mi respuesta va a crear controversia te diría que hay de todo: personas que facilitan pero otras tantas que limitan. Lo importante es hacer y también dejar hacer. Y esto último todavía hay gente que no lo entiende.  Escribí hace un tiempo un artículo sobre la necesidad de “desintoxicar” la educación, ya que considero que hay muchos “claustros tóxicos” donde el ambiente es irrespirable, donde la crítica es la base en la relación de sus miembros. Lo que no se dan cuenta es que al final el gran perjudicado de todo esto es el niño. Hablamos de “Planes de convivencia” para los alumnos cuando en ocasiones serían necesarios “Planes de convivencia” para los adultos. Eduquemos con nuestro ejemplo.

¿Qué mejorarías de nuestro sistema educativo?

Muchas cosas. Esta son solo alguna de ellas:

  • El elevado índice de fracaso y abandono escolar así como el nivel de paro juvenil.
  • Los resultados de nuestro país en las pruebas internacionales que evidencian que hace falta un cambio, una transformación profunda de nuestro sistema educativo.
  • Las continuas reformas educativas por parte de los políticos de turno. Como bien afirma Richard Gerver “los Gobiernos no tienen el valor necesario para comprender que el futuro no es una serie de continuas reformas, pequeños ajustes y nuevas políticas. Se trata de emprender una transformación radical”.
  • Nuestro sistema condena el error y no lo aprovecha como una oportunidad de aprender y crecer.
  • La desconfianza de la administración hacia los profesionales de la educación. Como destaca Ken Robinson: “la educación no sucede en las salas de comités de nuestros edificios legislativos sino en salones de clases y escuelas, y las personas involucradas son los maestros y alumnos, y si se quita su criterio, deja de funcionar. Hay que devolvérselo a la comunidad educativa”.
  • El sistema no se adapta a la diversidad sino a la conformidad, no se individualiza la enseñanza y el aprendizaje de nuestros alumnos.
  • Existe un recelo y una desconfianza mutua entre familias y profesorado. Necesitamos formar un auténtico EQUIPO educativo de calidad. No podemos perder el tiempo en competir, necesitamos compartir.
  • Una excesiva politización de la educación a todos los niveles (sindicatos de profesores,AMPAS, etc.). Como afirma R. Gerver “tenemos que limitar el control que tienen los políticos para que los educadores puedan educar y los niños puedan aprender de una forma centrada exclusivamente en los jóvenes y en el desarrollo de su potencial”. Que nuestros políticos empiecen a preocuparse más por las generaciones futuras y menos por las próximas elecciones.
  • La educación actual no fomenta la creatividad y la curiosidad sino que más bien la reprimen y anulan.

Lo que ocurre es que seguimos sin emprender una auténtica transformación de la educación, esperando a que “alguien lo haga por nosotros”. No podemos olvidar que TODOS podemos aportar nuestro granito de arena a este CAMBIO EDUCATIVO.

Si estuviera en tu mano cambiar algo en la educación actual, ¿qué cambiarías?

Empezaría por establecer una auténtica ALIANZA entre las familias y la escuela. Familias y escuela no podemos permitirnos el enfrentamiento: necesitamos avanzar juntos, de la mano ya que está en juego el futuro de la infancia, es decir, el futuro de nuestra sociedad. Debemos promover la colaboración y participación de las familias. Los padres deben formar EQUIPO con el profesorado apoyándose en estos cuatro pilares fundamentales:

  • Una buena comunicación.
  • Una elevada participación.
  • Colaborar en las actividades que se nos plantean desde la escuela.
  • Implicación en la educación de nuestros hijos ya que es un factor decisivo en el éxito escolar de los mismos.

Un alejamiento de la familia con respecto de la escuela siempre tiene consecuencias negativas. Tenemos la obligación de convertir la escuela en un espacio de cooperación entre el profesorado y las familias.

¿Has participado en algún proyecto que quieras destacar?

He tenido la suerte de poder participar en muchos proyectos pero entre ellos destacaría mi proyecto de Escuela de Padres con talento (www.escueladepadrescontalento.es). Se trata de un nuevo modelo de Escuela de Padres y Madres práctico y dinámico que ofrece resultados reales. Una de las quejas frecuentes de los centros educativos es que los padres y las madres no participan en este tipo de iniciativas. Ofrecemos un proyecto avalado por una altísima participación e implicación por parte de las familias. Estamos convencidos de que no existen recetas mágicas para educar a nuestros hijos, no poseemos la “alquimia educativa” que nos resuelva todos los problemas pero sí que podemos ofrecer una serie de pautas, herramientas y principios educativos que nos ayuden y nos faciliten esa tarea. Muchos padres de hoy se encuentran con grandes dificultades a la hora de abordar los problemas educativos de sus hijos.

Nuestra intención es la de prepararlos para que aprendan y encuentren su propio estilo y forma de educar a sus hijos. Nosotros queremos estar junto a ellos para orientarlos, ayudarlos, acompañarlos, escucharlos, asesorarlos, etc. y ofrecerles lo que buscan: soluciones.

Además de los mencionados, uno de nuestros objetivos prioritarios es el de “aprender todos de todos”. Este proyecto es una experiencia enriquecedora para todos los participantes donde la visión y experiencia de otros padres nos ayudarán a completar y enriquecer la propia. El proyecto incluye muchas novedades: formación presencial + online, biblioteca de madres y padres, club de madres y padres, boletín familias, grabación de las sesiones, etc.

¿Qué características debe tener un líder educativo?

Lo importante es destacar que todos podemos convertirnos en líderes educativos. Personalmente considero que debe reunir una serie de características:

  • Tienen una visión.
  • No desfallecen en el camino.
  • Son persitentes, pacientes y constantes.
  • Saben comunicar.
  • Mantienen la calma ante cualquier conflicto.
  • Conocen sus limitaciones.
  • Empáticos.
  • Sentido del humor.
  • Ejemplo vivo de lo que quieren transmitir.
  • Etc.

Si tuvieras que crear un “club educativo” ¿a quién invitarías?

Invitaría a personas de todos los sectores de la comunidad educativa para que me transmitieran sus ideas… Creo que es importante que dejemos a un lado nuestro ego y aprendamos de todos. En la escuela estamos tan preocupados por enseñar que se nos olvida que todavía tenemos mucho que aprender. Y no olvidemos que nuestros alumnos tienen mucho que enseñarnos…

Web: www.escueladepadrescontalento.es

Blog: www.elblogdeoscargonzalez.es

Twitter: @OscarG_1978

Entrevistamos a Núria Miró

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M. Núria Miró es la directora del Col·legi Montserrat de Barcelona, pionero en incorporar las inteligencias múltiples a sus metodologías y fundamental para entender los cambios educativos de los últimos años dentro de nuestras fronteras. La educación necesita líderes que pongan en marcha proyectos educativos innovadores y transmitan su pasión y sus experiencias del cambio. Aprender hoy y liderar mañana, el nuevo libro de Montserrat Del Pozo, Núria Miró, Monika Horch y Cecilia Cortacans, habla sobre cómo liderar un Proyecto Educativo exitoso e innovador que responda a las necesidades del siglo XXI. Todo a través de la propia experiencia en el Colegio Montserrat.

¿Si tuvieras que elegir un momento de tu vida profesional, con cuál te quedarías?

Con el actual. Es un momento de crecimiento, de formación continua, de muchos proyectos, de puesta en práctica del cambio y la innovación educativos, de mirada hacia adelante con un vasto horizonte en perspectiva. Un momento de primavera en educación.

¿Qué es para ti la innovación educativa?

Un imperativo y una gran oportunidad. La mirada al mundo de mañana y a mis alumnos de hoy me llevan a la exigencia de ofrecerles las herramientas necesarias para que lo que aprendan hoy lo puedan utilizar mañana. Si educamos para la vida y nuestro mundo ha cambiado y sigue cambiando, la educación no puede quedarse atrás, debe innovar.

¿Utilizas metodologías innovadoras en el aula? ¿Cuáles?

Por supuesto. Haber optado por la innovación me ha llevado a diferentes cambios. Haber transformado el currículo me ha hecho adoptar metodologías diferentes mucho más activas. El aprendizaje cooperativo, el aprendizaje basado en problemas, el trabajo interdisciplinar por proyectos, el pensamiento crítico y creativo, las rutinas de pensamiento que, asimiladas, van formando la cultura de pensamiento, el aprendizaje y servicio o el Design Thinking, y el uso del portfolio como lugar de visibilización del aprendizaje y el crecimiento personal de cada alumno.

¿Qué te ha llevado a apostar por el cambio educativo?

La realidad diaria del aula y, una vez iniciado el cambio, los buenos resultados obtenidos.

Elige una palabra, tu centro: ¿favorecedor o limitador?

Favorecedor, por supuesto. Es un Centro que acompaña, facilita, ayuda, ofrece oportunidades, crea posibilidades. Un espacio de encuentro y de diálogo inteligente.

¿Qué mejorarías de nuestro sistema educativo?

Pienso que habría que comenzar por independizarlo de la política. Habría que ir a un buen pacto educativo. Dedicar más recursos a la formación del profesorado, introducir cambios en el currículo de las facultades de educación para que hubiera más práctica que teoría. El profesorado es clave.

Si estuviera en tu mano cambiar algo en la educación actual, ¿qué cambiarías?

Mayor atención a los recursos humanos. Un currículo más abierto. Mayor autonomía a los Centros y propondría a todos que llevaran a cabo las cuatro grandes transformaciones que llevan a la innovación y al cambio: transformación del currículo, de las metodologías, de la evaluación; del rol del profesor y del alumno; de la organización y de los espacios físicos y digitales.

¿Has participado en algún proyecto que quieras destacar?

La oportunidad de crear un programa de formación docente para el cambio y la innovación y llevarlo a cabo con cientos de docentes, siendo testigo del despertar ilusiones, esperanzas y de la puesta en acción con éxito de tantas cosas que se realizan en el Col·legi Montserrat en muchos otros contextos culturales, sociales.

¿Qué características debe tener un líder educativo?

Hago mías las que están magníficamente descritas en el último libro de M. Montserrat Del Pozo “Aprender hoy, liderar mañana”: “Una buena inteligencia emocional, capacidad de comunicación, visión clara que responda a las necesidades del grupo, interculturalidad, pensamiento flexible y el convencimiento de que en el siglo XXI el liderazgo ha de ser compartido.”

Si tuvieras que crear un “club educativo” ¿a quién invitarías?

Por supuesto y en primer lugar a M. Montserrat Del Pozo, pionera en la innovación educativa. Y me encantaría invitar a tantos profesores que han hecho los cursos de “profesores por el cambio y la innovación” y que lo están llevando a la práctica en sus aulas con una entrega, dedicación y entusiasmo verdaderamente recomendables. Ellos son los motores del cambio y la mejor esperanza para la educación. Tendrían cabida en él y serían muy bienvenidos todos los que aman la educación, aman a sus alumnos y disfrutan con su trabajo.

Web: www.cmontserrat.org

Twitter: @nmiro