Somos de los que piensan que la única forma de avanzar es contigo.

Entrevista a Ibán de la Horra Villacé. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Ibán de la Horra Villacé: galardonado en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Secundaria.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

En mi caso han sido los alumnos los que han realizado esta nominación. Después de 16 años como docente, nunca dejan de sorprenderme y esta nominación es un claro ejemplo de ello. Sentir que algo bueno estás haciendo en el aula, hace que recibas una píldora de motivación de larga duración. Creo pensar que los alumnos ven el compromiso con las materias que imparto y la alta implicación que ello conlleva. Los alumnos también aprecian que valoras su trabajo, su tiempo empleado y reconociendo el gran valor que posee.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Creo que el concepto de innovación es mucho más profundo que el simple flirteo con herramientas innovadoras o una variación de la metodología. Creo que la innovación debe no solo darse de forma individual en el aula, porque sería una batalla ganada, pero una guerra perdida. El proceso de innovación debe ir desde las altas instituciones hasta las aulas. Es por ello que a lo largo de ese proceso, toda la comunidad educativa tiene que ser abierta a estos cambios.

Creo que además que la innovación educativa pasa por una formación docente de calidad, que le permita adaptar metodologías activas alejadas de las clases magistrales. Que pueda apoyarse en herramientas tecnológicas como si fueran un gran aliado. Que no se utilicen las TIC como “chupetes digitales” con los alumnos, sino que los alumnos sean usuarios de ellas. Y sobre todo, que debemos ir a un modelo en el que el alumno sea prosumidor activo en su proceso de aprendizaje. El docente es el guía de ese aprendizaje y que no rehúye el mutuo aprendizaje.

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Tal y como comentaba en la pregunta anterior, bajo mi punto de vista, el problema está en la formación activa y de calidad del profesorado. La herramienta en si no sirve de nada, carece de didáctica propia y a menudo se intentan adaptar los contenidos a recursos tecnológicos. Esto es un error. Es el recurso el que se debe adaptar si o si a los contenidos y por tanto dar soluciones a problemas de aula. Por otro lado, es verdad que no todos los recursos existentes se pueden utilizar en las aulas. Existen muchos centros que cuentan con muy pocas pizarras digitales o tienen graves deficiencias con la conectividad. En esos casos, introducir elementos como tablets u ordenadores en las aulas, recursos de realidad virtual, robótica o impresión 3D, es una tarea faraónica.

Esperemos que esto cambie y se doten a los centros y profesores de recursos y herramientas que les permitan desarrollar una enseñanza acorde al siglo en el que nos encontramos.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Cada profesor tiene sus propias estrategias que funcionan correctamente en su aula. Catalogar como debe ser un maestro ideal, sería encorsetar las grandes aportaciones de miles de docentes. Hay una frase que siempre repito y que en mi caso define lo que es para mi ser docente:

 

“Todo docente parte de los mismos principios y posee los mismos objetivos, por y para el alumno”.

 

Creo que aquel docente que esté de acuerdo con esa frase, es para mi el docente ideal. En el contexto educativo, hablaríamos no solo del centro, sino de las familias. Todos deben buscar los mismos objetivos, que los alumnos salgan lo mejor preparados con los mejores valores posibles. Si se consigue eso, entonces hablaríamos de innovación en letras mayúsculas.

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Tal y como dice la pregunta, lo más importante para mi es haber aprendido a escucharles y entenderles. Su punto de vista, el cual hemos tenido todos no hace mucho, a menudo tiene su razón aunque pensemos que es equivocada. Debemos hacerles entender y afrontar esas situaciones en las que no están de acuerdo. También tiene su forma peculiar muchos de ellos de pedir ayuda. Si les escuchamos, podremos verlo. Ahora poseen diferentes inquietudes y necesidades, es importante que nos adaptemos, lo comprendamos y actuemos para que adquieran grandes valores humanos.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

En primer lugar se lo dedico a mi familia, mi mujer y mis dos hijas que son las que de forma altruista me ceden su tiempo para que pueda desarrollar mi profesión y dar lo mejor que está de mi mano en mi clases. Y por supuesto a mis alumnos, que gracias a su nominación estoy aquí.

Estoy verdaderamente agradecido por recibir este “Goya”, y espero que gracias a estos premios la profesión de docente esté cada vez más valorada.

 

 

 

 


Entrevista a Óscar Abilleira Muñiz. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Óscar Abilleira Muñiz: galardonado en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Infantil.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Habría que preguntarles a las familias que propusieron mi nombre cuales son las razones que les llevaron a tomar esta decisión, que les agradezco enormemente. Fue todo un honor y una satisfacción estar entre la lista de nominados, por lo que supuso de reconocimiento al trabajo realizado, y las propuestas puestas en práctica en el aula con los alumnos y alumnas a lo largo de estos años.

 

 El respeto a los alumnos y su ritmo madurativo, hacerlos partícipes de su proceso de aprendizaje, la participación de las familias en el aula, la innovación constante y procurar que todo que suceda en el aula tenga sentido para el alumnado; sean las razones que estén detrás de esta nominación.

 

En todo caso deberían ser ellos quienes diesen las razones que los llevaron a hacerme este fantástico regalo.

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Creo que en muchas ocasiones la innovación tanto desde un punto de vista tecnológico como de enfoques metodológicos, acaba por reducirse a introducir en el aula elementos, tecnologías o actuaciones de forma aislada y “fuera de contexto”, que con el tiempo acaban por quedar en el olvido y sin tener muy claro para qué ni por qué se usan.

En mi caso, he procurado que la evolución que ha tenido mi forma de entender la educación infantil a lo largo de todos estos años, y que afortunadamente continuará todo mi vida profesional; haya consistido en ir introduciendo innovaciones siempre dentro de un enfoque metodológico claro y con unos principios y finalidades claras.

La introducción de la robótica, de elementos relacionados con las TIC o de aspectos que han tenido que ver con principios de actuación metodológica, los he encuadrado siempre dentro de una perspectiva funcional para el alumnado, y encaminada a lograr aprendizajes realmente significativos.

Cualquier “innovación” metodológica introducida que se reduzca al mero hecho de “añadir nuevos recursos al aula”, pero sin tener claro para que usarlos ni que mejoras conlleva, por el simple hecho de que “estén de moda”, considero que no son una verdadera innovación.

Por otro lado, pienso que usar recursos, especialmente tecnológicos, que al final sirven para hacer lo mismo que puede hacerse de otro modo, muchas veces forzando el uso de los mismos “para que encaje” en la idea que previamente nos “imaginamos”; no se trata de una verdadera innovación sino de un cambio de recursos, no siempre necesariamente  a mejor.

Un ordenador, una tablet o cualquier elemento tecnológico por el hecho e estar presente en un aula no aporta nada, salvo que tenga una finalidad clara y conocida por el alumnado y se integre de forma natural en el día a día en el aula.

Cada uno debe tener claro su enfoque metodológico, elaborar a partir de las aportaciones de diferentes fuentes, e irlo adaptando a los tiempos y a la realidad en la que vive el alumnado en cada momento. Considero que esa es la verdadera innovación.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Redundando en lo que comentaba en la anterior pregunta, el hecho de que existan más recursos tecnológicos en la aula puede llegar a no implicar más, según como sea su uso, que tener una mesa o una ventana.

En muchas ocasiones vemos aulas llenas de ordenadores, pantallas táctiles, conexiones a internet con velocidades increibles, tablets, etc… pero en las que sigue haciéndose exactamente lo mismo que hace veinte o treinta años.  Mientras, en otro centros con medios mucho más modestos, pueden estar usándolos de una forma tan funcional y bien meditada, encuadrados en un enfoque meditado y pensado, pueden lograr mejores resultados.

 

 

De que vale tener una fuente de información “casi infinita” como internet, al alcance de la mano (literlamente) de cualquiera cuando, al final a alumno se le jugza por lo que “demustra” en una prueba escrita, que ha “estudiado” en textos escritos que alguien les ha dado escritos, llámese libro de texto i llámese apuntes.

El potencial de las TIC desde un punto de vista educativo o de todos los elementos de ámbito STEM, o al menos así lo considero, está en el hecho de “buscar información”, encontrar respuestas a retos (conflictos cognitivos planteados), discriminar la información relevante de la que no lo es, aprender de los errores, valorar críticamente la fuente de la misma… hasta llegar a encontrar la respuesta que busca. Durante ese proceso es donde considero se lleva a cabo el verdadero aprendizaje, aunque dudo que sea esto lo que estamos valorando como “resultados académicos”.

Por otro lado, nos enfrentamos a la cuestión de “que considerados resultados académicos mejores”,  porque dependerá de qué estemos valorando. ¿Estamos pensando sólo en resultados en cuanto a la adquisición de contenidos o a del desarrollo de las competencias y todos los procesos de las mismas?, ¿estamos hablando de cualificaciones o de aprendizajes reales?

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Me resulta muy complicado definir lo considero como “ideal”  tanto desde un punto de vista profesional como cuando nos referimos a “educación innovadora”. Del mismo modo que cuando se habla de buscar una “educación de calidad”, sin tener un consenso claro de que entendemos por calidad, puesto que posiblemente las posiciones al respecto son muy diversas.

Dicho esto puedo comentar lo que yo valoro, desde mi modesta opinión como un docente más, que es lo que aporta un maestro ideal, y que son los principios en los que intento fundamentar mi práctica docente diaria.

A mi juicio, un maestro ideal, al menos en la etapa de Educación Infantil, es aquel que escucha “de verdad” a sus alumnos y alumnas, tomando en consideración sus opiniones.

Aquel que hace partícipe al alumnado de todo lo que sucede en el aula, y que fomenta que tomen decisiones y asuman responsabilidades, quien logra crear un ambiente de seguridad y confianza que facilite el proceso de aprendizaje. Alguien que no se considere en posesión de la verdad absoluta, que se equivoque y que aprenda cada día de sus alumnos y alumnas, quien respete el ritmo madurativo y considere a cada uno de ellos como lo que son, seres únicos, diferentes y diversos, que aprenden de forma distinta y a distintos ritmos.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Podría parecer que al trabajar con niños y niñas tan pequeños como en el caso de la Educación Infantil, no se puede aprender nada de ellos, o al menos nada muy relevante,  pero nada más lejos de la realidad. Nuestros pequeños científicos, escritores, artistas, ingenieros, filósofos, paleontólogos… todos ellos y ellas nos sorprenden cada día con su visión del mundo aún sin “deformar por nuestra parte”, sin prejuicios y con las ideas muy claras.  Me entristece pensar todo lo que se pierden algunos compañeros de profesión que no ven ese potencial y todo lo que podrían aprender de ellos si los escuchasen de verdad.

 

Todos y cada uno de mis alumnos y alumnas, cada uno de ellos ha aportado algo a lo que soy hoy cono docente, y a mi forma de entender la educación.

 

He aprendido a “ver la realidad con otros ojos”, a valorar las pequeñas cosas que como adultos olvidamos, a “divertirme jugando”… pero sobre todo he aprendido a escucharlos, y escucharlos de verdad, porque tienen mucho que decir y que enseñarnos.

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

En primer lugar creo que es justo reconocer el trabajo de los miles de docentes que cada día entran en las aulas de Educación Infantil, esa etapa que pasa más que desapercibida en los “grandes debates sobre la educación”.  Todos ellos  y ellas que cada día intentan hacer sus clases interesantes, motivantes, hacer partícipes a sus alumnos y alumnas, que se dejan su lo mejor de su vida, se merecen tener el reconocimiento que he tenido la suerte de vivir yo. Espero que en algún momento tengáis esta oportunidad.

Quisiera también dedicárselo a mis alumnos y alumnas que he tenido el privilegio de conocer a lo largo de todos esos años, así como a sus familias que han estado siempre ahí y a las que nunca podré agradecer como se merecen todo el apoyo que me han dado… y que al fin, son las responsables de que hoy esté en este lugar privilegiado.

También quiero acordarme de mis compañeros del CEIP Pedro Antonio Cerviño, así como de los otros centros en los que he trabajado, los actuales y los que ya no están. De todos ellos he aprendido y me han ayudado a ser mejor docente, una parte de este reconocimiento es también suyo, sobre todo de las compañeras de infantil con las que he tenido el privilegio de trabajar a lo largo de estos años, junto a las cuales hemos ido construyendo lo que hoy es habitual en nuestras aulas.

Por último quiero agradecer a mi familia y amigos el haber estado siempre ahí apoyándome cuando lo he necesitado, así como a Educa, MIAC y  Abanca por dar esta oportunidad a las familias de expresar su reconocimiento a aquellos que colaboramos en la educación de sus hijos.

 

Entrevista a Gemma Martín Paniego. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Gemma Martín Paniego: galardonada en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Formación Profesional.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Por mi forma de enseñar diferente. Mis clases son amenas y no se basan en la memorización como método de aprendizaje. El cariño, respeto y confianza hacen el resto. Además de estar siempre motivando.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Ser capaz de adaptar todos los recursos a nuestro alrededor para aplicarlos en la educación.

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Ratios demasiado altas, desprestigio de la figura del profesorado, falta de vocación en la profesión, sistemas educativos obsoletos, enseñanza y uso de las TIC por “postureo”, exceso de burocracia que convierte al profesorado en personal administrativo y no educador.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Aquel en el que se tenga acceso a recursos y quede la opción de usarlos al profesorado-­‐ alumnado. También es necesario el desarrollo de la personalidad y gestión de las emociones como materia a incluir. Se debería trabajar la mente y el cuerpo.

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Precisamente a escuchar.

Muchas veces no a oír aquello que te cuenta, si no lo que no son capaces de decir.

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

A mis alumnas Michelle Guamanzara, Alba Casas, Esther Gómez, Lydia Martínez, Celia Calvo, Irene Lucas, las 42… Porque son por quienes mejoro mi trabajo y pasan a formar parte de mi familia.

A mi amiga Esther Talaya por soportarme.

A José Cantó y Víctor Soriano por introducirme en las nuevas tecnologías.

A mis compañeros y compañeras de trabajo por no dejar que me caiga.

A mi hija por ser el nuevo motor que me impulsa a mejorar y a la madre que me parió, porque si no fuera por ella realmente yo no estaría aquí.

 

 


 

 

Entrevista a María García-Saúco Hijano. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

 

María García-Saúco Hijano: ganadora en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Formación Profesional.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Tenía algunas dudas sobre cuál fue el motivo para nominarme, así que directamente pregunté a los alumnos. Sorprendentemente la motivación principal no fue que diera bien clase de contabilidad, matemáticas financieras, jurídica, comunicación… para ellos esto era secundario. Lo principal es que, según palabras textuales: “me preocupo de verdad por ellos”, que mi función como “profe” no acabe cuando les termino de dar clase y toca la campana, que estoy ahí para lo que necesiten, y yo les pueda ayudar, por supuesto, aunque esa ayuda sea solo escuchándolos. Aclaro, yo creo que todos los profesores nos preocupamos por nuestros alumnos, lo que ocurre es que a mí no me importa exteriorizarlo.

Otra cuestión que les gusta es que en nuestros centros le demos gran importancia a la educación en valores. Poder implicarse y poner su granito de arena, les hace sentir que forman parte de algo importante; “hacer un mundo mejor”.

También valoran que trate de hacer las clases amenas y que dé todo lo máximo de mí. En clase me transformo y pierdo la timidez que me caracteriza. Después pasa lo que pasa, no será la primera vez que dando una clase tan efusiva me he caído de una silla o una mesa, pero merece la pena.

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Para mí, la innovación educativa es intentar “dar una vuelta de tuerca” a nuestras clases. Es decir, utilizar los medios que tenemos los profesores a nuestro alcance, ya sea utilizando las nuevas tecnologías (o ya no tan nuevas… RRSS, internet, Apps, etc.) o metodologías diferentes a las clases magistrales (ojo, que a veces estas son imprescindibles), tales como, roleplaying, juegos tipo Kahoot, dinámicas de grupo… Nuestros alumnos son nativos digitales, por ello, debemos adaptarnos al siglo XXI y, en ocasiones, seguimos dando clase igual que en el siglo XIX. En conclusión, sea cual sea el método, en mi opinión, se consigue innovar cuando tus alumnos recuerdan el contenido de la materia porque han disfrutado aprendiendo.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

En mi opinión, los recursos tecnológicos en el ámbito educativo sí que han permitido mejorar los resultados de mis alumnos en el aula, ya que aumenta el atractivo de algunas asignaturas que pueden ser más tediosas. También he comprobado en mi entorno como aplicaciones han ayudado detectar la dislexia, mejorar en el área matemática o la memoria. Quizás, como decía Ramón López de Mántaras, científico, profesor e investigador en Inteligencia Artificial, en una ponencia a la que asistí, la cuestión es que…

 

“…la tecnología desarrolla nuestro talento y no lo sustituye.”

 

Los profes tenemos que intentar hacer el contenido de las materias sea entendible y asumible para nuestros alumnos, y si con los recursos tecnológicos conseguimos que se conviertan en atractivos, pues muchísimo mejor. Esta es una labor difícil, y en ocasiones no lo conseguimos. Debemos de tener en cuenta que dentro de cada aula no funcionan los mismos tipos de recursos, ya que cada alumno es diferente.

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Podría resumirlo en aquel que cree en sus alumnos y utiliza todas las herramientas que tiene a su alcance para desarrollar el mayor potencial de todos sus alumnos. No solo en el ámbito educativo/laboral, sino aquel que también le ayuda y le guía para evolucionar como persona.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

 

#misalumnoslosmejores

 

Hoy en día ya no me sorprende, pero cuando inicié el proyecto de “Currículum social para alumnos”, donde hacia hincapié en la educación en valores, tenía mis dudas sobre si mis chicos iban a aceptar realizar actividades que estuvieran relacionadas con este tema. Cuál fue mi sorpresa, ¡le ponen casi más pasión e ilusión que yo! Lo mismo les da tener que poner dinero para nuestras meriendas solidarias, repartir cafés y bollos a “cero grados” a las personas que viven en los soportales de la Plaza Mayor de Madrid, hacer bufandas, empaquetar fruta para repartir en el día de la salud, y un largo, etc.

También he aprendido que, si muestras empatía con ellos, son capaces de transmitir sus sentimientos de forma asertiva.

En definitiva, he aprendido que ellos son el futuro y que, si mis alumnos son una muestra significativa del alumnado en general, podemos confiar en que harán un mundo mejor.

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Agradezco esta oportunidad que nos brindáis para dedicar este premio, ya que todas ellas, y muchas más que me quedan por mencionar, son parte de mi hacer como docente.

En primer lugar, agradecer a las organizaciones Educa y MIAC, que hayan creado estos premios, ya que sirven como motivación para continuar mejorando. También hace que los profesores conectemos más y pongamos en común técnicas de enseñanza que sirvan para mejorar la calidad de esta.

A mis queridos alumnos, por haber hecho que esté nominada, pero quiero agradecerles más aún, que me dejen formar parte de sus vidas y que acepten de buen agrado que la educación que les imparta no sea solo curricular, que también me permitan que les eduque en valores. Recibo mucho más de lo que os puedo dar.

A mi familia; a mi padre por inculcarme la vena docente, a mi hermana por compartir conmigo muchas de las facetas como profe y por sus consejos, a mi madre y a mi abuela por haberme trasmitido la pasión por el cuidado por los demás, ya que sin su educación no sería la persona que soy hoy, a mi marido, que es el que más “sufre” mi profesión, no le importa que dedique parte de nuestro tiempo libre en preparar detallitos para mis chicos, ya que así saben que me acuerdo de ellos, hacer magdalenas y bizcochos para nuestras meriendas solidarias, comprar cosas para que mis clases sean más divertidas y entretenidas…

También quería agradecer a todos aquellos profesores que me dieron clase, ya que siempre, he podido obtener algún aprendizaje. Especialmente recuerdo a Rosa (mi profesora de infantil), a Digna Magro (mi profesora de 4. º de EGB), a mis profesores del instituto, pero también recuerdo con gran aprecio a varios profesores de la universidad y del máster; por citar a algunos, por ejemplo; Javier García de Enterría, Ana Mª Colás Escardón, Juan Manuel Campo Cabal, Ronald Green, Pedro del Olmo García…  Gracias a todos, tened por seguro que he recogido vuestro testigo.

Para finalizar quiero dar las gracias a las personas que han permitido, o mejor dicho, me han dado alas para ser la profesora que soy. El equipo directivo del centro Teide Mayor donde trabajo: Miguel Ángel Iglesias (Director) y Ana Belén Saiz (Jefe de Estudios), ya que desde el principio me permitieron que impartiera una educación diferente, que no les importaba que en el aula que me encontraba se escucharan risas y aplausos, que cuando planteé la primera vez una iniciativa solidaria, no solo no me permitieron realizarla, sino que me animaron a hacer varias por trimestre y mil cosas más. Hablo con compañeros que trabajan en otros centros y piensan que es una utopía lo que les cuento sobre los equipos directivos de donde trabajo. También tengo que agradecer al equipo de Teide Quintana, que me permitan continuar con mi ideal de “educación en valores”. Gracias al departamento de Comunicación de mis centros, en especial a su Directora, Carmen Blanco, por dar difusión a todas las actividades de nuestros “alumnos solidarios”.

 

Todos ellos hacen que me sienta parte de un equipo o mejor aún, de una gran familia.

 

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  • Blog: https://magasahi.wordpress.com/

Entrevista a Pedro Antonio Martínez Ortiz. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Pedro Antonio Martínez Ortiz: ganador en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Secundaria.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Pues no lo sé a ciencia cierta. La verdad es que he meditado bastante en ello desde que supe que estaba nominado, pero por mucho que pienso no sabría decir exactamente qué es lo que ha llevado al alumnado y/o familias a proponerme. Supongo que tendrá algo que ver con la pasión y trasparencia con las que intento trasmitir las matemáticas. Al empezar una clase olvido todo lo que pueda acontecer en mi vida, sonrío e intento mostrar lo mejor de mí como docente y matemático, pero sobretodo como persona.

Supongo que el movimiento “Emocionar con Matemáticas” que promuevo ha jugado también un importante papel en mi nominación. Este proyecto es un compromiso por cambiar la visión negativa de las matemáticas en la sociedad y reducir en la medida de lo posible esa ansiedad matemática que mucha gente ha padecido en su recorrido académico. “Emocionar con Matemáticas” nació de la necesidad de cambio. Mi compañera MªCarmen Asensio y yo ideamos un proyecto muy completo que considera la dimensión emocional en el aprendizaje de las matemáticas. En mis clases utilizo un abanico muy amplio de metodologías y herramientas con la intención de hacer llegar a mi alumnado la pasión que siento por las matemáticas. La mateplástica, el cómic, el juego, las nuevas tecnologías, las tertulias dialógicas, el aprendizaje-servicio y las dinámicas cooperativas son los pilares básicos de mis clases.

 

  • La mateplástica consiste en aprender matemáticas tocándolas. Planteo actividades en clase donde hay que manipular diferentes materiales para facilitar la compresión de conceptos. ¿Por qué aprender la descomposición factorial de números naturales de forma aséptica y memorizando reglas si podemos hacerlo a través de la construcción de estructuras con policubos? ¿Por qué iniciarse en el concepto de función de forma completamente abstracta si podemos facilitar su aprendizaje mediante gomas elásticas y geoplanos? Tocar las matemáticas y conocerlas de cerca me ayuda a que mis alumnos y alumnas se relacionen con esta disciplina de una forma muy diferente.
  • El cómic es también una herramienta que me ayuda a trasmitir las matemáticas de otra manera. Mi afición por dibujar manga me ha hecho crear un cómic (Mathland) donde unos personajes muy especiales acompañan a mi alumnado en su aprendizaje. Esto se complementa con actividades grupales y cooperativas que hacen las clases más dinámicas y activas.
  • El juego es también parte fundamental en mis clases. Cartas, juegos de rol y App’s me ayudan a trabajar parte del temario de la asignatura. Las App’s no son las únicas TICS que utilizo. También recurro a tablets, PCs y móviles ya que también hago uso de la denominada Flipped Classroom o clase invertida. Preparo y grabo vídeos donde explico el contenido teórico para que mi alumnado los visione y tome apuntes en casa para así después aprovechar el tiempo en clase para resolver dudas y trabajar activamente el contenido.

Una actividad que gusta mucho son las tertulias dialógicas que realizamos semanalmente. Consiste en realizar una lectura en casa sobre textos o libros relacionados con las matemáticas y después, en clase, comentar e intercambiar las ideas que estas lecturas nos inspiran. El hecho de que a estas tertulias invitemos a antiguos maestros y maestras de su infancia les hace disfrutar más de su aprendizaje matemático y competencial.

Las tertulias no es el único punto que nos permite tener conexión con los centros de primaria. También llevó a cabo una actividad de Aprendizaje Servicio donde visitamos los centros de primaria para que parte de mi alumnado de 1 de ESO ayuden a los más pequeños a aprender matemáticas de la misma manera que lo hacen ellos ahora.

Así pues, me gustaría pensar que la nominación que he recibido de algún alumno/a o de sus familiares está relacionada con esta forma de enfocar mis clases de matemáticas, pero la verdad es que sólo ellos saben exactamente el motivo. En cualquier caso, desde aquí les agradezco enormemente que pensaran en mí.

 

Gracias de corazón.

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Para mi innovar es algo muy complejo de definir. No sólo se trata de hacer algo completamente inédito en el aula para facilitar el aprendizaje. También consiste en dar un enfoque a las clases alejado del tradicionalismo. Innovar es sumergir el aprendizaje en el entorno actual de la sociedad, en los tiempos que vivimos. Innovar pasa por disponer de un abanico de metodologías muy amplio para poder dar a tu alumnado lo mejor de ti mismo como docente. Innovar es salir de tu zona de confort, proyectarte más allá de lo que habitualmente haces y no tener miedo a aprender de nuevas experiencias.

 

Innovar es poner parte de tu esencia en actividades preparadas “por” y “para” tu clase.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Los mejorables resultados académicos (así como el abandono escolar y el absentismo) no es el resultado o consecuencia de un único factor desencadenante. La mejora de todos estos puntos señalados parte de un compromiso por parte de muchas personas y un cambio en el sistema educativo. No obstante, creo que el principal motivo reside en la desconexión que existe entre el mundo en el que vive el alumnado fuera de la escuela y la escuela. La sociedad ha cambiado mucho en poco tiempo, y lo hará todavía más rápido en los próximos años. Sin embargo, la escuela no cambia a la misma velocidad, todo lo contrario. Su estructura y funcionamiento sigue mostrando “coleteos” de la escuela del siglo XIX y de eso ya han pasado dos siglos.

 

El sistema educativo debe adaptarse a nuestros tiempos. Los temarios de muchas materias (como matemáticas) son bastante anticuados y piden a gritos una renovación (existen nuevos campos de un interés notable que se pasan por alto y deberían incluirse en el currículo).

 

Además, la superpoblación en las aulas no hace más que desfavorecer el aprendizaje. La reducción de la ratio es algo extremadamente fundamental para la mejora de los resultados académicos y esto es algo que al parecer sólo perciben aquellas personas que directamente pisan el aula y se enfrentan día a día a una clase. Profesorado y alumnado. Es muy difícil, por no decir imposible, dar de forma particular lo que una persona necesita para aprender en un entorno con 30 realidades diferentes, 30 necesidades particulares, 30 formas distintas de aprender.

 

Gran parte del fracaso está en considerar al alumnado como si se tratara de una producción en cadena de aprendizajes estándares y que además debe pasar unos test de calidad (o exámenes), cual fábrica de producción del siglo XIX.

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

En mi opinión un maestro o maestra ideal sería aquel o aquella que enseña con el corazón. Aquel docente que pone su esencia en cada una de sus sesiones. Un docente que no se conforma con lo que sabe y es consciente de todo lo que le queda por aprender y está en continua formación. Un docente que no considera (consciente o inconscientemente) a su alumnado como un producto estándar de la sociedad. Un docente que sabe de la importancia de conectar la inteligencia emocional y cognitiva para generar aprendizaje.

Mi contexto educativo innovador ideal es bastante utópico, pero no dejo de soñarlo y aportar mi granito de arena para conseguirlo.  Este contexto estaría representado por centros donde la inclusión, el respeto y la igualdad es una realidad. Un contexto educativo donde no existen etiquetas ni segregación. Un entorno educativo donde participan alumnos, alumnas, padres, madres, familiares y docentes. Un contexto que navega en una clara dirección, donde los aspectos emocionales sean tan importantes como los cognitivos. Un contexto formado por centros con espacios cálidos donde realmente el proceso de enseñanza-aprendizaje pueda fluir con facilidad. Centros con aulas no masificadas y donde haya más de un docente por clase. Un contexto donde el diálogo y la interacción sea el motor de las sesiones. Donde se trabaja en equipo y se respetan los ritmos de maduración de cada estudiante (sin obligarles a crecer a todos al mismo tiempo y de la misma manera). Un contexto educativo donde el error no se percibe como algo negativo sino como una oportunidad para aprender, superarse y ayudar. Un entorno donde el timbre que marca el inicio y final de una clase no exista.

El aprendizaje no acaba al salir de un aula:

“aprender es un proceso que forma parte de toda nuestra vida,

en todo momento y lugar”

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

 

Pues de mi alumnado aprendo muchas cosas diariamente. No hay día que no salga de clase pensando en aquello que me han hecho comprender. Pero si hay algo clave que he aprendido es precisamente a escuchar. Y no me refiero a poner el oído y filtrar lo que dicen. He aprendido a empatizar, a entender su realidad y comprender que primero debo potenciar y considerar su inteligencia emocional para poder tocar de alguna forma su inteligencia cognitiva.

 

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

El premio se lo dedico a todas aquellas personas que por azar o destino he tenido la oportunidad de conocer en mi vida. A todas aquellas personas de las que he podido aprender algo (tanto en un sentido positivo como negativo). Porque gracias a todas estas personas soy quien soy y veo el mundo como lo veo. Porque gracias a estas personas concibo la educación con corazón, esfuerzo y pasión. Gracias a todas esas personas entre las que están mis familiares, mis amigas y amigos, mi pareja, mis profesoras y profesores y como no, todos y cada uno de mis alumnos y alumnas, de los que aprendo día a día y por quienes mi trabajo es mi pasión. Infinitas gracias a todas y todos.

 

 

 

 

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Entrevista a Rafael Bailón Ruiz. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Rafael Bailón Ruiz: galardonado en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Secundaria

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Desde que comencé mi andadura o trayectoria profesional en el maravilloso mundo de la educación, he sentido el cariño de mi alumnado. Existe una complicidad entre profesor y alumnado. De la misma forma, las familias también valoran positivamente mi trabajo.

A mi juicio, en ocasiones el proceso interaccional profesorado- alumnos falla por factores diversos. No podemos obviar que nuestros alumnos a veces son tratados como “entes” o “sujetos pasivos” (hemos de hacer autocrítica y no convertir a los destinatarios de nuestras enseñanzas en simples receptores de información).

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Innovar significa o debería conllevar “mejorar una situación”. Es aplicar ideas que supongan resultados. En este sentido, la novedad debe llevar aparejada “eficiencia”, mejorar el aprendizaje del alumnado (para ello hemos de captar el interés de nuestros destinatarios). Siguiendo una premisa latina, nuestras clases deberían responder a tres objetivos: “docere, delectare et moveré” (enseñar, deleitar e implicar).

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

 

Nuestro modelo educativo debería ser eficaz, eficiente, transferible y sostenible.

 

La tecnología debe ser un instrumento o herramienta y no una excusa o una “falsa fachada” con la que podamos presumir como docentes de “modernos”.

Resulta curioso observar a docentes que muestran, orgullosos, sus novísimas tabletas en las que alojan los más modernos cuadernos digitales (ello ayuda a recoger la información del progreso de nuestros alumnos), pero son incapaces de usar portales o plataformas que facilitan un trasvase de información con los padres. En este sentido, no empleamos instrumentos que únicamente requieren introducir nuestras claves y dedicar unos minutos a la necesaria tarea de informar e implicar a todos los miembros de la comunidad educativa.

Mejoremos el proceso de enseñanza-aprendizaje en las aulas   y usemos los recursos tecnológicos dentro del aula. Si hacemos atractiva nuestra materia, la actitud y el rendimiento académico mejorarán considerablemente.

Así, no se trata de desechar el método tradicional y sí de incorporar nuevas metodologías o compaginar ambas. Hemos de decidir qué escoger y cómo ponerlo en práctica (cada alumno, al igual que cada grupo, necesitan de un proceder concreto y distinto).

Como ejemplo de práctica educativa positiva, puedo reseñar el uso de la radio dentro y fuera del aula (introducir a mis alumnos en el maravilloso y creativo mundo radiofónico ha resultado muy satisfactorio). Con el empleo de la radio como herramienta, he podido sumar más contenidos al currículo, así como alcanzar importantes logros en relación a competencias lingüísticas orales).

Cada miércoles conduzco un programa en horario de 16:30 a 17:30 h centrado en el fomento de la lectura y la educación en valores, participando activamente los alumnos en el diseño de secciones y contenidos.

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

A mi juicio, el profesor debe ser orientador o guía del aprendizaje. Es el alumno quien debe tomar el protagonismo. Abogo por un cambio de metodología que imprima un nuevo ritmo a las clases. Necesitamos innovar en el aula, conectar con la realidad de nuestro alumnado en pro de mejorar la actitud y el rendimiento.

En este sentido, es necesario también otro contexto. Vemos centros con conectividad limitada y escasamente preocupados por nuevos enfoques o prácticas. De la misma forma, considero necesario proceder a evaluar externa e internamente los diferentes métodos de trabajo en los que empleamos las TIC (los primeros que deberían evaluar si esas prácticas funcionan o no son nuestros alumnos).

Para llevar a cabo estas mejoras, deberíamos empezar por conocer a nuestro alumnado: ¿sabemos qué les preocupa?  ¿conocemos sus inquietudes?

Además del empleo de las TIC, considero fundamental la transmisión de valores dentro y fuera del aula. Hemos de educar por y para el diálogo (el alumno debería empatizar, convencer sin imponer, respetar opiniones distintas a las suyas,…). Contribuir a la socialización y a una formación integral (ser capaces de ir más allá de la mera impartición de contenidos) debe convertirse en una de nuestras máximas.

No olvidemos que nuestros pupilos imitan lo que ven (por esta razón educar en valores, desde una edad temprana, resultaría muy positivo).

 

El docente debe convertirse en escultor, “moldear” las actuaciones de sus alumnos.

 

Posibilitemos la creatividad en todos los niveles educativos, así como la participación dentro y fuera del aula.  Generar experiencias que ayuden a una transformación social, partiendo de la motivación, nos permitirá observar importantes mejoras (tanto a nivel conductual como en lo concerniente al rendimiento académico).

Si somos capaces de motivar, el alumnado mejorará.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

De mis alumnos he aprendido y sigo aprendiendo cada día.

 

Me encanta ver la vitalidad que muestran, el corazón o las ganas que ponen en muchas cosas que hacen.

 

Por otro lado, tienden más a expresar sus emociones si hacemos una comparativa con los adultos.  Ellos disfrutan de cada momento, viven el ahora mostrando una sonrisa y evadiéndose de los problemas (es necesario tomar o asumir responsabilidades, si bien resulta también muy positivo poner al mal tiempo buena cara).

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

A mi familia, alumnos, y, por supuesto, a mi hija Sofía.

Mis seres queridos siempre me han apoyado en todo lo que hago, mientras que mis alumnos son los destinatarios de todas y cada una de las prácticas o proyectos educativos puestos en marcha.

 


 

Entrevista a Carlos García Junco. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

 

Carlos Gacía Junco:  galardonado en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Primaria.

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Pues sinceramente no se las razones concretas que llevaron al alumnado y a las familias a realizar la nominación a mejor docente de España; pero creo que la razón principal ha sido el creer en ellos. Mi trabajo como PT-AL me hace estar con “superhéroes”, que en ocasiones son supervivientes del aula y del sistema educativo. Mi función principal es creer en ellos y potenciar al máximo sus capacidades, a la vez que buscamos alternativas para paliar o mejorar aquellas áreas en las que presentan una mayor dificultad.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

La innovación educativa es una parte que considero muy importante en la actualidad dentro de cualquier aula o escuela; pero también es cierto que no lo es todo.

El objetivo principal es favorecer el desarrollo académico y personal de cualquier alumno/a, así como favorecer la inclusión de todos ellos en las actividades planteadas.

A partir de ahí todo lo que sea innovador y hacer el proceso de enseñanza-aprendizaje más atractivo es fantástico, ya que está comprobado que la motivación es el motor del aprendizaje. No podemos permitir tener en nuestras aulas alumnos desmotivados que realizan tareas rutinarias como si fueran máquinas de producción en serie.

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos, pero también es cierto que no todo el profesorado está formado o cualificado para trabajar con nuevas tecnologías.  He visto centros educativos equipados con la última tecnología y profesores que no sabían prácticamente ni encender el ordenador. Eso es como si tienes un Ferrari en el garaje, pero no tienes el carnet de conducir. Creo que las nuevas tecnologías en educación pueden ayudar mucho, tanto al profesorado como al alumnado, pero para ello se debe llevar a cabo también una inversión en formación, y no olvidar que el objetivo principal de la enseñanza es que el alumnado aprenda y evolucione respetando sus ritmos de aprendizaje.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Pues siguiendo con el tema de las nuevas tecnologías, y ya lo he dicho en varias ocasiones, para mí un buen maestro sería TIC, pero con el significado de Trabajador, Implicado y Comprometido.

 

 El contexto educativo innovador ideal debe ser inclusivo.

 

No podemos dejar de lado o excluir a ningún niño o niña. Como dije anteriormente la tecnología ayuda, pero no lo es todo. Mismamente tomo como ejemplo los momentos de recreo, es ponerse y querer jugar y hacer algo por aquel alumnado que se siente aislado. Desde Patios y parques Dinámicos se trabaja e incidimos mucho en este aspecto, que no se necesita una gran inversión tecnológica y/o económica, para hacer grandes proyectos inclusivos e innovadores en las escuelas.

 

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Pues lo he aprendido todo o casi todo de ellos. Hace unos días escuché a hablar al maestro José Antonio Fdez Bravo y decía que aprendió a “enseñar desde el cerebro del que aprende”.  Siempre se dice que los niños van a la escuela a aprender, pero eso también lo llevo a los maestros y profesores. Cada día es una experiencia nueva y momento de aprendizaje también para nosotros como profesionales.

Por otro lado los alumnos no son el futuro (como se suele decir) son ya parte del presente, con sus intereses, inquietudes, responsabilidades, etc; y por tanto el simple hecho de escucharles y acompañarles en el proceso de enseñanza-aprendizaje es un premio.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

 

Lo primero es mantener los pies en la tierra, ya que este reconocimiento no me hace mejor profe que nadie; sino que es un empujón y ánimo a seguir en la misma línea de trabajo llevada a cabo hasta la fecha.

Y en cuanto a dedicatorias pues en primer lugar a toda mi familia; especialmente a mi mujer e hijo; ya que en el último año hemos superado junto varias adversidades y siempre han estado presentes para apoyarme; y por otro lado a todos esos “superhéroes” que me he ido encontrando por los senderos de la inclusión y que me han hecho llegar hasta aquí y crecer como profesional.

 

 


 

 

Entrevista a Alfredo Corell Almuzara. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

 

Alfredo Corell Almuzara: ganador en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Univerdidad.

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Creo que los estudiantes universitarios han valorado sobre todo el esfuerzo. Cada año intento mejorar, aprendiendo de errores pasados (y para poder hacer este proceso, cuento con su opinión). Rompiendo la rutina en las aulas de la facultad, creo que he conseguido que finalmente se sientan protagonistas en el proceso del aprendizaje, y no unos meros receptores de la información.  Utilizo (en función de las actividades de aprendizaje) diversas herramientas tecnológicas; y también las redes sociales; pero además los estudiantes son protagonistas del Congreso de Inmunología que hacemos cada año, en el que presentan, en público, su trabajo en equipo. Y también cada curso, con motivo del día internacional de la inmunología, salimos a un céntrico pub de Valladolid a “tomar cañas con las defensas”. En esta actividad son ellos los que presentan vídeos divulgativos para todos los públicos.

En resumen, creo que estas actividades han servido para un mejor aprendizaje, pero también para conectar más y mejor con los estudiantes. Además, según me han dicho ellos mismos, me han propuesto a este premio algunos estudiantes virtuales, a quienes no he conocido cara a cara. En este caso, el mérito lo tienen las “Inmunopíldoras” que son unos minivideos de aprendizaje en los que están estructurados los contenidos de las asignaturas de Inmunología básica, útiles para carreras universitarias biosanitarias. Estos vídeos se han reproducido en torno a los 3 millones de veces.

 

 

 Youtube me ha abierto la ventana a muchas casas de España y de diversos países de Iberoamérica.

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Innovar es todo cambio en el paradigma clásico de las actividades docentes, siempre y cuando vaya acompañado de mejoras sustanciales en el proceso en que estemos tratando; en este caso el proceso educativo. Una de las cuestiones que he trabajado ha sido un rediseño para la mejora de las denominadas “clases magistrales”. No creo que haya que denostarlas; pero sí que habría que darles una vuelta de tuerca y mejorarlas (incluyendo una evaluación online, por ejemplo; o incorporando un debate o el uso de una red social para retransmitirlas). Pero más allá de lo convencional, la innovación no es sinónimo de la tecnología sino de nuevas metodologías (aula inversa, aprendizaje basado en casos, redes sociales, etc.).

 

Innovar por innovar -sin un guion o estrategia clara- es como hacer un precioso envoltorio de regalo para una caja vacía; no tendría sentido.

 

Para poder innovar, hay que perder el miedo escénico (los profesores estamos muy atados a un rol concreto, que se convierte en nuestra zona de confort y del que nos resulta muy difícil salir); innovar es reinventarse, querer mejorar, intentar conseguir el APRENDIZAJE con mayúsculas. Y esto sólo se logra cuando hay emoción. Para emocionar a los estudiantes hay que emocionarse…

 

Así que innovar es uno de los actos más humanos que podamos imaginar: sin emoción no tendría sentido, así es como yo lo siento.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Pues es que la tecnología no es ninguna panacea, no resuelve nada por sí sola. Es tan sólo una herramienta, no un fin. Lo que también es cierto es que la tecnología nos facilita muchísimo la vida a los docentes. Por ejemplo, una clase inversa sin herramientas tecnológicas sería muy compleja de organizar.

Pero en el colectivo del profesorado (sobre todo en quienes, como yo, pasamos de los 50), la tecnología nos ha arrollado, literalmente. Los estudiantes están mucho más capacitados que nosotros en el mundo digital, y eso a un profesor le produce un cierto miedo escénico. Tenemos que dejar de verla como un enemigo a batir, y convertirla en un aliado del aprendizaje.

 

 

En ningún caso se deberían relacionar los resultados académicos con el nivel de desarrollo tecnológico.

 

Tuvimos, en el pasado, excepcionales maestros en nuestra historia; adaptados al momento en el que vivieron, y que emocionaron -y por lo tanto estimularon- un aprendizaje máximo en sus alumnos. Así que los resultados se deberían ligar más a las metodologías que a las tecnologías. Y esto difícilmente se puede hacer en solitario. Tenemos que rehacer la estrategia docente, y conseguir un gran pacto por la educación en este país que se traslade a todos los niveles educativos.

 

Sueño con un día en que consigamos que los maestros y profesores sean de nuevo esos profesionales respetados que fueron antaño (y que siguen siéndolo en otros países); que fuera la profesión más deseada y reservada, realmente, para los más vocacionales y preparados.

 

Conseguir esto requiere mucho esfuerzo, y la contribución de muchos actores que intervengan en el proceso educativo. Serán quienes sean capaces de emocionar emocionando. Y esto no va a suceder a golpe de campus virtual.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

El maestro ideal es justo el que se equivoca, el que se cuestiona. Se aproximarán a ese ideal quienes sepan adaptarse a su entorno concreto, a su grupo de estudiantes, con sus peculiaridades, con sus diferencias. Aquellos que sepan educar en la tolerancia, el respeto, los principios y libertades; desde la diversidad.

También tendría que ser un poco quijote, dedicándose apasionado a su profesión e inmune a las críticas -que le lloverán- de su entorno más próximo. Y tendría que tener capacidad de autocrítica. En el proceso de enseñar, todos nos hemos equivocado en alguna ocasión. Tenemos que asumirlo con humildad y reinventarnos. Y para hacer autocrítica tenemos que preguntar a nuestros “clientes” y saber cómo nos están percibiendo.

Así que, a la larga, si es que existe el maestro ideal, sería quien consigue que los estudiantes se sientan los protagonistas del proceso educativo; quien consiga que sus alumnos cojan por los “cuernos” las riendas de su propio aprendizaje.

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

En mi caso, los estudiantes universitarios ya son mujeres y hombres. A veces tengo la impresión de que cada año vienen más “verdes” e inmaduros, pero siempre -en cada curso- hay algún estudiante que me vuelve a poner de patitas en la realidad y me hace darme cuenta de que, cada año, la gran diferencia es que soy uno más mayor.

En el caso de los estudiantes de ciencias de la salud (como enfermería y medicina) hay que entender que sólo llegan aquellos que han sido excepcionales en sus calificaciones. Esto a veces juega a favor, pero otras en contra. Una de las cuestiones que cada año me conmueve es su tenacidad por conseguir sus sueños. Si lo pensamos fríamente, resulta terrible que estos estudiantes tan “excelentes” como los que llegan a medicina y enfermería, se jueguen finalmente a una carta (el examen MIR, EIR, BIR, etc.) el futuro profesional soñado. E igual de terrible es, que muchos otros que tuvieron una grandísima vocación no llegaron a cursar estas carreras, porque no alcanzó su nota.

El juego a una carta a veces falla. Estos últimos años lo he visto muchas veces. Y ves como brillantes chicos y chicas de este país, se encierran otro año entre cuatro paredes y repiten la prueba hasta 2 o 3 veces para alcanzar la nota que les permitirá formarse en la especialidad de sus sueños. Una exalumna se ha ido a Alemania para poderse formar en Cardiología, porque la nota de corte en España, después de dos intentos, se le resistió. Y en su cabeza no cabía otra opción que ser cardióloga (allí se ha mudado con su familia al completo). ¡No me digáis que no es tenacidad y espíritu de sacrificio!

Pero los estudiantes también me enseñan cuestiones mucho más simples en el día a día en las aulas, como la honestidad. Hace unos años detecté un plagio elevado en los trabajos que me presentaron varios equipos. Una vez publicadas las calificaciones, la inmensa mayoría vinieron a verme para reconocer el plagio, pedir disculpas y rogar una segunda oportunidad. Pero lo excepcional ocurrió con uno de los equipos: vinieron a verme 3 de sus 4 componentes y me reconocieron que efectivamente habían plagiado, pero que el cuarto no, que a él -por favor- no le suspendiera, aunque suspendieran los otros tres. Aquel detalle de honestidad me conmovió profundamente, que además fue vital para que el cuarto integrante sacase Matrícula de Honor en la asignatura.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Tengo mucho que agradecer y a muchas personas. Estas carreras de fondo, rara vez se pueden conseguir solo.

Si estás solo, te mueves más rápido, pero si vas equipo llegas mucho más lejos.

Así que estar hoy aquí es posible, sin ninguna duda, gracias a los estudiantes, tanto a los que me han propuesto para este premio como a muchos cientos de ellos que han participado de mis locuras todos estos años en la universidad y en las redes sociales.

Por otra parte, estoy muy agradecido a los promotores de estos premios EDUCA. Con independencia del precioso diseño del proceso de nominación, habéis conseguido que se hable de educación en este país, durante semanas. A todos los niveles: local, regional, nacional. Alcaldes, consejeros, medios de comunicación… las buenas prácticas han ocupado y ocupan titulares en todo el país.

Sin duda tengo que dar las gracias a mi familia y a mis amigos. Siempre han creído en mí, a pesar de que a veces mis esfuerzos hayan reducido los ratos que podía compartir con ellos. Estoy agradecido a la Universidad de Valladolid, que ha contado conmigo para construir una docencia innovadora, de futuro y de calidad. También, les doy las gracias a algunos de mis compañeros de trabajo: esos pocos que no me han visto como un friki o un iluminado (y que leyendo estas líneas seguro que se identifican) y me han dado palmaditas de apoyo cuando han venido buenas, pero sobre todo me abrazaron cuando vinieron mal dadas.

Pero mi agradecimiento más profundo es para Vicente, mi compañero de vida, mi marido, por ser un sólido pilar en el día a día, sin el cual me caería muchísimas veces. El me ha ayudado a creer en mí, lo suficiente para que no me coman los tiburones que muchas veces me han rodeado, pero no demasiado para no devorarme yo a mí mismo.

 

Este premio va por todos vosotros. Carpe diem.

 


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Entrevista a Elisa Beltrán García. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Elisa Beltrán García: galardonada en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Primaria.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premios Educa?

Tras la publicación de la nominación descubrí que han sido las familias de mis alumn@s de este curso y de cursos anteriores los que planearon presentar la candidatura.

Creo que la principal razón por la que me han nominado es porque en mi clase el centro y el protagonista es el alumnado con todo lo que esto supone: respetar sus ritmos, su personalidad, su situación personal o familiar…. Es fundamental para mí conocer a mis alumn@s, pero conocerlos en el momento que llegan a mí, sin prejuicios, ya que, a veces lees informes que te dejan de piedra pues tú te encuentras con un niño o niña completamente diferente y ese desde ese momento desde el que hay que empezar a construir.

 

Me esfuerzo por conocer sus intereses y partir de ellos, llevo al aula la emoción por aprender cosas nuevas e intento que sean lo menos teóricas posibles (solo lo necesario para que les ayude a construir su aprendizaje) y que les ayuden en su día a día. Fomento la escucha activa, nuestros alumn@ ya no vienen a clase sólo a recibir, traen mucho en sus “mochilas” para dar y les encanta compartirlo con nosotros.

Nos reímos mucho y si tenemos que llorar, lloramos. Les quiero un montón y el cariño y la cercanía son pilares básicos de mi labor docente. Vienen felices al aula, deseando hacer y que les sorprenda (y muchas veces son ellos los que me sorprenden a mí) y eso es magnífico porque crea un ambiente de aula muy favorable al proceso de aprendizaje.

Trabajamos en equipo y disfrutamos del aprendizaje más allá de cualquier libro de texto, a pesar de que es la herramienta principal y, a veces me, cuesta hasta que lo saquen, pues prefieren antes cualquier otra actividad que les proponga.

Jugamos y no sólo jugamos para divertirnos, que es sanísimo, sino para aprender. Desde hace unos cursos usamos una serie de plataformas educativas que a través de la gamificación de los contenidos curriculares hacen el aprendizaje mucho más llamativo.

Como ellos dicen: vivimos aventuras… las cuáles casi siempre son entre las cuatro paredes del aula, pero es increíble cómo usando la emoción como medio de comunicación, el aprendizaje fluye y se convierte en eso, en aventura, en reto, en descubrimiento. Me encanta la frase del Doctor Francisco Mora:

 

“Sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje”

 

 

Y el último motivo, y probablemente el principal si pienso en las familias que me han podido nominar, es que formamos un tandem inseparable. En ocasiones los padres se sienten perdidos ante lo escolar, no saben si ayudar o no, otros se sienten culpables porque no pueden o no saben hacerlo y creo que es labor del docente generar en ellos un sentimiento de seguridad y confianza ante lo que se hace en el aula. Creo firmemente que las familias son uno de los tres pilares de la enseñanza (docentes, familias y alumnos) y que cuando hay buena comunicación y sintonía, los que ganan son siempre los alumnos.

Soy de las que creo que el aprendizaje se debe dar en el colegio, para mí no tiene sentido que un niño llegue a casa sin saber hacer algo y que sean sus padres los que le tengan que enseñar. En mi clase no existen los deberes y una de las razones es esa. Los niños y niñas pasan muchas horas en el colegio aprendiendo y construyendo su propio aprendizaje que no se puede limitar a memorizar para que al salir ya se hayan olvidado. Se trata de ayudarles a aprender a aprender, y no sólo a hacer cosas sino a saber que esas cosas tienen un por qué y un para qué.

Que los padres sepan lo que haces en el aula y porqué lo haces es la clave para que confíen plenamente en ti, y yo me esfuerzo en ello, no se puede enseñar ni educar sin contar con las familias.

 

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

La innovación educativa para mi es buscar aquello que ayude a mis alumn@s a aprender mejor, a disfrutar del proceso de aprendizaje y que les haga protagonistas del mismo. Creo que hoy en día un maestro necesita tener un gran abanico de metodologías, herramientas y proyectos que le ayuden a dar a cada uno aquello que le motiva y le ayuda a avanzar, de nada sirve ya el “café para todos”.

Mi curiosidad por afianzar ideas que desde siempre rondaban en mi cabeza entorno a los tiempos de aprendizaje, al desarrollo personal de cada alumn@ y sobre todo a la individualización y personalización del proceso de enseñanza-aprendizaje, me llevaron hace dos cursos a estudiar un Máster en Neuropsicología e inteligencias múltiples que como era de esperar hicieron fuertes mis planteamientos.

 

Enseñar sin saber cómo funciona el cerebro,

es como querer diseñar un guante sin haber visto nunca una mano (L. Hart, 1962)

 

Hasta hace poco menos de dos décadas, no teníamos ningún recurso para saber qué era el cerebro y los educadores hacíamos lo que podíamos con lo que sabíamos. Por observación, ante la aparición de una nueva teoría, la fusionábamos y aplicábamos eclécticamente. Ahora, con todo lo que sabemos y con la neurociencia que nos da consejos y ayuda, tenemos mucho que estudiar y aprender. Un educador tiene la obligación de conocer con qué materia prima están trabajando.

 

Esto es conocer el cerebro, saber que cada individuo tiene un cerebro único, con un estilo de aprendizaje único. Esto nos hace ser únicos y es uno de los grandes desafíos a los que nos tenemos que enfrentar.

 

Por tanto, innovar para mi es buscar en cada alumn@ que es lo que le ayuda a crecer y desarrollarse. Poner al alcance estímulos, recursos, posibilidades, herramientas y desafíos para que se motiven e inicien su propio proceso de aprendizaje, sin comparaciones y sin exigir un ritmo igual para todos.

Hoy en día, y desde mi experiencia de aula, tengo claro que el aprendizaje basado en proyectos, la robótica y la gamificación son los recursos y las herramientas más innovadoras e ideales para motivar a nuestros alumn@s.

Todas ellas están presentes en mi aula y creo que eso ha pesado mucho en la decisión del jurado.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Creo que esto es debido, por un lado por la falta de formación en el profesorado. Es muy habitual incluir recursos tecnológicos cuando el profesorado aún no los domina e incluso se siente inseguro ante ellos, esto lleva a hacer un uso “tradicional” y por tanto similar al recurso anterior.

Por ejemplo, los libros digitales, creo que nada sirve cambiar libros en papel por libros digitales si el uso va a ser el mismo, y las indicaciones en vez de ser abrimos el libro por la página 27 y hacemos el ejercicio 2, les decimos encended el pc acceder al libro digital y haced en la libreta los ejercicios de la pantalla. Esto es desperdiciar las infinitas posibilidades que tienen los buenos libros digitales.

Estos deben ser una pantalla al exterior, deben fomentar la investigación, la pregunta y la sorpresa al ayudarnos a descubrir otra forma de aprender. Hoy en día muchos de nuestros alumnos tienen inteligencias (definidas por Howard Garner) muy claras y cuya forma de aprender necesita muchos más estímulos que los lingüísticos y matemáticos, necesitan visualizar videos, escuchar música, dibujar, crear presentaciones, superar retos así como expresar y aportar sus propios conocimientos, todo esto se lo facilitan las herramientas digitales que tenemos a nuestro alcance, pero si el profesor no las conoce y sigue usando única y exclusivamente como usaba el lápiz y el papel es lógico que no mejoren los resultados académicos.

Por otro lado, me gustaría resaltar que estas herramientas bien utilizadas no sólo mejoran los “resultados académicos” en el sentido tradicional de la palabra, sino que desde mi punto de vista mejoran las competencias de nuestros alumn@s que creo que es infinitamente mejor.

Mejora su capacidad de trabajar en equipo y por tanto el respeto hacia las opiniones de los demás, la capacidad crítica a la hora de valorar una información que pueden encontrar en la red, la forma de transmitir sus conocimientos tanto con exposiciones orales como escritas e interactivas a través de múltiples aplicaciones multimedia que acaban dominando, y creo que hacia esto es hacia lo que nuestra escuela debe caminar y el objetivo número uno de formación para los docentes.

 

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

Pues mi centro educativo ideal sería aquel que por fin pudiese poner en marcha medidas que realmente tuviesen al alumn@ en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

  • Sin horarios cerrados que nos obligan a cambiar de asignatura cada 45 o 50 minutos.

  • Sin asignaturas que compartimentan los aprendizajes.

  • Basado en aprendizaje por proyectos, siendo los centros de interés aquellos más cercanos a nuestros alumn@s.

  • Con espacios abiertos y flexibles que faciliten otra forma de aprender

  • Abierto a todas aquellas herramientas y metodologías que mejoren los aprendizajes.

 

Y lo más importante para mí, que valore a todos y cada uno de los docentes que forman su claustro, que crea en ellos, que sea capaz de pedirle a cada uno a la altura de sus posibilidades y que fomente y genere en ellos confianza, ganas e ilusión por formarse y por alcanzar la excelencia no sólo profesional sino sobre todo personal.

Creo que si estos son los objetivos que buscamos en nuestros alumn@s no pueden ser menos los que busquemos alcanzar con el mayor valor que debe tener un colegio, su claustro.

Para mí el maestr@ ideal sin ninguna duda es aquel que:

  • CREE en sus alumn@s y sabe que todos y cada uno de ellos tienen un gran potencial que debe ayudarles a descubrir.
  • ES DIVERTIDO, nuestros alumn@s aprenden mucho mejor desde la alegría, desde una sonrisa, desde la emoción… acudiendo cada mañana felices a una clase distendida en la que se sientan seguros tanto para acertar como para equivocarse sin miedo.
  • PARTE DE SUS INTERESES para que a través de aquello que les gusta y les emociona los aprendizajes se hagan significativos e interesantes.
  • USA MEDIOS DIGITALES teniendo en cuenta la sociedad digital en la que vivimos y en la que ellos están creciendo dar la espalda a dichas herramientas nos aleja de sus intereses, mientras que si los traemos al aula por ejemplo plataformas educativas digitales y/o juegos educativos mejoramos el interés y la motivación en el aprendizaje.
  • LES QUIERE MUCHO. Si quieres a tus alumn@s, si crees en ellos y sientes que pueden conseguir todo lo que se propongan esa es la clave para llegar a ser un profe ideal que siempre estará en el recuerdo y el corazón de sus alumn@s.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Escuchando a los niñ@s te das cuenta de que el rol del maestro que lo sabe todo tiene que pasar a la historia.

Nuestros alumn@s están expuestos a muchísima información antes incluso de comenzar su escolarización y en muchas ocasiones es un bagaje importantísimo del que partir.

Necesitan ser escuchados y que se sientan escuchados ya que pueden aportar y enriquecer muchísimo el día a día, y a la vez necesitan confrontar esos conocimientos con el adulto para asegurarse de que son correctos y útiles para su vida, es por eso que el profe sigue siendo imprescindible y un pilar fundamental en el aula que nunca será sustituido por ningún tipo de máquina ya que dar ese feedback desde la emoción y el cariño sólo lo puede hacer un maestr@ comprometid@ y vocacional.

 

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Pues desde la alfombra roja y como no puede ser de otra manera agradezco no sólo este premio sino la posibilidad de haber podido llegar hasta aquí en primer lugar a mi familia, a mis padres, Jesús y Pilar, que lucharon para que tuviese la mejor educación y la posibilidad de estudiar la carrera que me gustaba y de la que sigo enamorada.

También a mi marido Nacho y mis hijas Ana y Elisa que respetan mis tiempos de trabajo y mi dedicación en muchas ocasiones en cuerpo y alma, sobre todo estos últimos cursos.

Y desde luego a mis alumn@s y a sus familias que con este reconocimiento han llenado mis días de ILUSIÓN con mayúsculas. Llevo 25 años al pie del cañón, dando clase desde dos visiones diferentes: en los inicios, como profesora de apoyo con alumnado de educación especial e integración educativa, en lo que mi colegio fue pionero en Asturias, y, desde hace 12 cursos, en una tutoría de 1º y 2º de primaria.

Por eso, este premio supone un gran reconocimiento, pero, sobre todo, un impulso para seguir haciendo lo que hago cada día y para continuar contagiando de ilusión a los que me rodean. Cuando uno cree en lo que hace, cree en sus alumn@s, colabora con las familias y no abandona su formación, tiene todos los ingredientes necesarios para obtener resultados positivos en su aula.

Creo en la importancia de premios o reconocimientos de este tipo que reconozcan el valor del trabajo de tantos y tantos maestros de vocación que se esfuerzan cada día en dar lo mejor de ellos mismos conscientes de que lo más importante es centrarse en el gran potencial que poseen todos y cada uno de nuestros alumn@s.

 

 

 

Ser finalista significa para mi representar a todos aquellos que no sólo sueñan con que otra escuela es posible, sino que con su día a día están demostrando que el cambio está en nuestras manos.

 

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Entrevista a Alicia Tojeiro Ríos. PREMIOS EDUCA ABANCA 18.

Alicia Tojeiro Ríos: galardonada en los

“PREMIOS EDUCA 2018”

Educación Primaria.

 

1. Antes de estar nominado, primero debes ser propuesto por las personas que te rodean y confían en tu trabajo, ¿cuál crees que han sido las razones que han llevado al alumnado, a compañeros/as y a las familias a presentar tu candidatura a los premio Educa?

Quizás ésta sea para mí la pregunta más difícil de contestar. Buscando la respuesta en cómo me enfrento al día a día tres son las razones que encuentro: La primera, la ilusión con la que cruzo cada mañana la puerta de clase; la segunda, el esfuerzo que hago para mejorar aquello que no funciona y por último, pero sin duda la más importante, la humanidad.

 

Sentir, escuchar, acompañar, retar, escuchar, abrazar y amar.

 

En el aula soy transparente, no me muestro como una superheroína y esto lo saben mis alumnos. Entrar y comenzar la mañana es un reto, una maravillosa aventura por superar.

2. Uno de los criterios que influyó en la decisión final del jurado fue la realización de actividades innovadoras en tu aula, ¿qué es para ti la innovación educativa?

Para mí la innovación es conseguir que los alumnos/as vayan a la escuela felices. Hacer que las aulas se conviertan en lugares donde aprender sea mágico, asombroso, divertido y cálido. Lugares en los que te apetezca estar y trabajar.

Innovar es transmitir que aprender es divertido y que por eso nunca debemos dejar de aprender.

Innovar es cuando dejas de protestar ante las muchas situaciones complejas que se nos presentan a diario y propones buscar soluciones efectivas y lo consigues.

Innovar necesita un docente soñador, idealista, mágico y creativo.

Innovar requiere ser inconformistas, sentir la necesidad del cambio, creer que se puede.

Innovar es permitir que hasta los contenidos más mecánicos y aburridos se conviertan en un juego.

Innovar es un reto y esto es lo que hace la enseñanza una profesión apasionante.

 

3. Es cierto que cada vez hay más recursos tecnológicos en el ámbito educativo, y sin embargo los resultados académicos no son del todo  buenos, ¿por qué crees que esto sigue sucediendo?

Los recursos tecnológicos están ofreciendo a la escuela grandes beneficios como permitir que la atención a la diversidad sea más efectiva, que las familias puedan colaborar desde sus casas y que los contenidos traspasen las barreras y los horarios del colegio.

Nadie puede dudar de la necesidad de incorporar la tecnología al aula. Es una herramienta extraordinaria para luchar contra dos grandes dificultades de nuestro alumnado actual: la falta de motivación y de atención. Pero la tecnología, no es un fin en si misma, sino un medio, un recurso.

La tecnología sigue necesitando a un maestro que piense, que articule todos los recursos disponibles a su alcance de la mejor manera para que sus alumnos/as aprendan.

La tecnología no sirve si no es dentro de una metodología en la que el maestro se mantenga en segundo plano y sea el alumno/a el que produzca, diseñe, decida y cree; sin un espacio en el que tengan cabida las emociones y los valores; donde reflexionemos, nos emocionemos, nos esforcemos, persistamos ante las dificultades y caminemos de la mano de las familias.

No se puede separar el cerebro del corazón. La sintonía entre ambos será lo que nos garantizará los buenos resultados.

4. ¿Cómo sería en tu opinión, el maestro ideal y el contexto educativo innovador ideal?

  • Mi contexto educativo ideal sería aquel en el que los alumnos no estuvieran agrupados por edades, en el que las familias pudieran participar directamente en la realidad de aula, en donde no existieran horarios fijos, …lugares en los que se pudiese: experimentar, manipular, hablar, cantar, observar. Espacios amplios y abiertos.
  • El maestro ideal sería el que respeta, siente y conecta con los alumnos, el que refuerza y estimula las capacidades de cada alumno al tiempo que le acompaña en sus dificultades.
  • Los maestros deberían ser personas con una mente mágica, creativa y con un gran corazón, esto último imprescindible.

 

5. Dedicas tu vida a ‘escuchar a los niños o adolescentes’, ¿cuáles son las cosas más interesantes que has aprendido de ellos?

Mis alumnos me han enseñado a ser mejor persona y por tanto, mejor maestra.

A afrontar el día a día con “mirada de niño” hace que me reencuentre con la curiosidad, la inocencia, la fantasía, la comunicación y el amor.

Ellos me han enseñado a no perder de vista la meta: la felicidad.

A creer que todo es posible si lo intentas y a replantearme cuál es mi verdadero papel en la escuela.

A comprender que soñar es una gran faceta del ser humano y la que hace posibles los cambios.

Y a descubrir que no quiero crecer si ello supone perder: la creatividad, la alegría y el amor por los demás.

6. Vamos a situarnos en la alfombra roja, como en los Óscar de Hollywood, ¿a quién dedicarías el premio y por qué?

Esta entrevista comenzó con la pregunta más difícil pero acaba para mí, con la más fácil . No me he cansado de decir, desde el primer día que recibí la noticia de la nominación de los Premios al  Mejor Docente de España, gracias. Estoy eternamente agradecida a todas las familias que me han apoyado a lo largo de estos años y que han hecho posible este sueño. A mi madre por escucharme siempre, a mi marido por entender las horas dedicadas y a los creadores y promotores de estos premios porque permiten que se hable de Educación y  se hagan visibles todos los maestros que luchamos por un mundo mejor.

 

          ¡GRACIAS CON EL CORAZÓN!