PICOTAZOS CONTRA EL CRISTAL

No podemos cambiar el mundo si enseñamos lo mismo que nos enseñaron a nosotros.

 

¡Hagamos una revolución en la Escuela! ¿Pero cómo?

 

 

Este es el punto de partida para un grupo de profesores de un instituto de Alcoy (Alicante) que decide asumir el reto de cambiar la escuela desde dentro aunque, enseguida, estallan los miedos y el rechazo entre algunos padres, alumnos y parte del profesorado.

 

 

 

‘Picotazos contra el cristal’ es el título del documental que sigue y muestra durante todo un año la experiencia con los alumnos de 1º de ESO en el instituto Cotes Baixes de Alcoy. Una revolución casi a ciegas con el objetivo, siempre deseado pero menos veces puesto en práctica, de mejorar la sociedad desde su base. Profesores que se oponen radicalmente, dudas en aquellos que sí quieren cambiar, escepticismo por parte de muchos padres y el descubrimiento íntimo de algunos de los alumnos salen a relucir en este nuevo trabajo de los directores Pepe Andreu y Rafa Molés. Andreu y Molés son los autores del documental ‘Five days to dance’ (2014) que, desde un proyecto de danza, proponía ya un cambio de perspectiva en la Educación.

 

 

Este nuevo largometraje cuenta con la participación de voces tan destacadas como las del maestro César Bona, primer español nominado a los popularmente llamados ‘premios Nobel de la Educación’ y, también, la del gran divulgador británico Ken Robinson.

 

 

 

‘Picotazos contra el cristal’ muestra, además, el ejemplo de otros tres centros escolares en Madrid, Cataluña y Galicia, donde esa revolución transformadora de la sociedad hace años que, silenciosamente, ya está en marcha. El objetivo es que la escuela sirva para que las nuevas generaciones transformen el mundo para convertirlo en un lugar mejor. Pero no en el futuro sino ya en el presente, rompiendo los muros de los colegios y convirtiendo al alumnado en ciudadanos activos e influyentes en su entorno.

 

 

El documental es obra de la productora valenciana SUICAfilms en coproducción con À Punt Media y cuenta con el apoyo del Institut Valencià de Cultura. Además, la fundación Ashoka ha colaborado también en el proyecto.

 

Carla no es Carla, sino Carlos

 

¿Por qué te interesaste por una temática como la transexualidad infantil?

Hace unos años cuando estaba realizando mi tesis doctoral descubrí la realidad trans en la infancia. La mayor parte de mis fuentes procedían de Estados Unidos (mi tesis fue escrita en lengua inglesa) y en esos momentos, allá por el 2014, la transexualidad infantil comenzaba a ser visible en los medios. Me interesé mucho por estos casos y comencé a preguntarme por qué en mi país, España, todo esto no estaba saliendo a la luz.

 

Un año más tarde y gracias a diferentes asociaciones, fundadas en su mayoría por progenitores de infancia trans, fueron varios los casos que hicieron su aparición en los medios. En ese mismo momento decidí que tenía que escribir un cuento para que ningún peque se sintiese fuera de lugar el mundo únicamente por su identidad de género. Y de ahí nació la idea de:

Carla no es Carla sino Carlos.

 

 

¿En qué consistió el proceso de publicación del cuento?

Mi idea inicial era autopublicarlo al igual que he hecho con el resto de los cuentos del proyecto Realkiddys pero después de darle unas vueltas decidí que este cuento en concreto necesitaba obtener toda la visibilidad posible. Y encontré la fórmula perfecta: el crowdfunding.

Un crowdfunding es una manera fantástica de conseguir fondos para llevar a cabo un proyecto. En este tipo de plataformas “vendes” de alguna manera tu proyecto antes de que se haga realidad. Esto te permite que con el dinero que recaudas de los mecenas que participan el el crowdfunding puedas llevarlo a cabo.

 

Mi principal objetivo en este caso no era tanto económico como conseguir una gran visibilidad de la transexualidad infantil.

 

 

El proyecto del crowdfunding de Carla no es Carla sino Carlos fue publicado en muchísimos medios: radio, televisión, podcasts, vídeos, conferencias, prensa… Y así trabajando durísimo durante 40 días fue cómo conseguí no solo que la campaña tuviese éxito sino que muchas personas comprendieran y asumieran la transexualidad como otra realidad más de la diversidad humana.

 

¿Por qué decidiste escribir un cuento sobre un niño trans?

Porque creo que la infancia debería ser una de las etapas más bellas en la vida de una persona y estaba segura que con un cuento ayudaría mucho a ello.

 

 

No soy madre de un niño trans, no tengo una sobrina trans, ni un hermano trans. Pero soy madre, soy maestra y soy ciudadana de este mundo lo que me confiere gran parte de responsabilidad en la creación y mantenimiento de una sociedad más justa, respetuosa y empática. Y sí, claro, con el colectivo LGTBIQ+ también.

 

 

¿Pero qué significa ser trans exactamente?

Si estás leyendo esto y todavía no sabes qué significa ser trans, no te preocupes, Es mucho más sencillo de lo que puedas imaginar. Si mi alumnado de infantil puede entenderlo, seguro que tú también. Vamos a ello, ;).

Cuando nacemos nos asignan un sexo atendiendo únicamente a nuestros genitales. Es decir, si naces con una vulva eres una niña, y si naces con un pene eres un niño. Bien es cierto que esto se cumple en muchos casos pero también son muchos otros en los que la sociedad se equivoca con esa asignación. Una persona trans por lo tanto es aquella en la cual el género asignado y el sentido como verdadero no coinciden.

¿Cómo sabemos si un niñx es trans?

Lo sabremos en cuanto lo verbalicen, aunque este momento suele venir acompañado de muchísimas señales. Esto puede ocurrir ya a partir de los 3, 4 años pero también más tarde. No es que no lo tengan  claro desde el primer momento pero a veces el entorno no es el más adecuado  para comunicarlo o simplemente para poder explicar qué es lo que sienten.

¿Qué hacer cuando nos lo cuentan?

Antes de nada escuchar no solo con los oídos sino sobre todo con la mente bien abierta. Nuestra infancia tiene que ser escuchada porque también son personas con sus sentimientos y problemas, no es una ciudadanía de segunda como muchas veces se les considera.

A continuación, lejos de juzgar, tenemos que validar lo que nos están contando. Esto es quizás lo más importante, nuestro apoyo a sus palabras.

Lo siguiente sería formarnos para poder comprenderlo mejor (hoy en día hay ya muchos recursos además de las asociaciones) y la palabra clave en este proceso es acompañar a nuestro peque en ese camino. No es necesario que lo entendamos todo ya, que les proporcionemos un tránsito perfecto o que seamos los más cool-pro-chic-del-mundo-trans usando el lenguaje adecuado sin cometer el más mínimo error.

Lo que sí necesitan es que les demos la mano y les digamos:

 

“cariño, estamos aquí contigo y te vamos a acompañar”.

 

Y poco a poco ya iremos aprendiendo y creciendo como personas, pero qué bonito es si lo hacemos juntos y no por separado. No hace falta que seamos profes o progenitores perfectos porque ellxs tampoco son hijxs perfectos. La imperfección es bella porque es una oportunidad para seguir aprendiendo y creciendo, y en estos casos también.

¿Por qué un cuento infantil?

 

La literatura infantil es una de las herramientas más potentes para llegar a nuestra infancia. Las historias enganchan, enseñan y se disfrutan muchísimo. Si nuestra infancia de educación infantil o primaria tiene cuentos en los cuales haya personajes trans lo verán como otra realidad más y no como algo raro. Además, este tipo de cuentos nos puede ayudar al profesorado a sacar muchas ideas para trabajar la realidad transexual en el aula.

 

¿Y después de Carla no es Carla sino Carlos?

 

 

En este momento estoy intentando llevar a cabo unas unidades didácticas que acompañen al cuento para que sea mucho más sencillo llevar la temática trans a las aulas. E incluso es posible que escriba un segundo cuento donde ser trans ya no sea la temática principal sino parte de la diversidad del propio cuento.

 

 

 

  • Realkiddys
  • Alba Alonso Feijoo

 

El Juego del Despertador

 

La modificación de conducta

es un conjunto de técnicas que han demostrado ser eficaces para mejorar el comportamiento en niños.

 

La premisa desde la que parte este modelo es que los comportamientos que son reforzados tienden a repetirse en el tiempo mientras que aquellos que son castigados o no reforzados tienden a disminuir. Así, utilizando las consecuencias adecuadas en las conductas adecuadas podríamos conseguir que los comportamientos positivos aumenten su frecuencia y los negativos disminuyan.

La estrategia de “el juego del despertador”, basada en la modificación de conducta, se ha aplicado con éxito para reducir comportamientos disruptivos muy variados y en distintos contextos en niños. Uno de los ámbitos más propicios para su aplicación es el aula y a continuación describiré una de sus posibles utilidades como herramienta para el profesorado de mejora de la conducta de los alumnos.

Los programas de intervalos con márgenes limitados breves son habituales en las intervenciones para modificar la conducta en el aula ya que no se necesita observar el comportamiento de manera constante sino solamente cuando el despertador suena. Esto es importante ya que otro tipo de sistemas requieren una atención prolongada del profesor hacia el alumno, siendo imposible en una clase con 25-30 niños. Así pues, una profesora que se enfrenta a un aula llena de alumnos movidos de corta edad podría usar una adaptación del juego del despertador para reforzar el comportamiento de permanecer en sus pupitres, o podría utilizarlo también de manera individual.

 

 

  • ¿EN QUÉ CONSISTE?

El juego del despertador es un ejemplo de lo que se denomina un programa de intervalo con margen limitado, lo que significa que el niño tiene un plazo límite para cumplir el comportamiento deseado y obtener así un refuerzo. Una vez que se ha establecido una consecuencia positiva, ésta solo está disponible en un período limitado, en un margen de tiempo dentro del cual tiene que darse el comportamiento para ser premiado. En el “juego del despertador”, los chicos tienen que estar portándose bien en el preciso instante en que un despertador o alarma suene para recibir el refuerzo. En este post voy a describir la aplicación del “juego del despertador” para reducir comportamientos disruptivos de los niños en el aula, tanto de manera individual como de manera grupal, centrándonos en la conducta de abandonar la silla durante la clase.

 

  • CÓMO CONSEGUIR QUE EL NIÑO NO SE LEVANTE DE SU SILLA

El interés por mejorar la habilidad de estar sentado en clase es por el efecto que éste tiene en mejorar el rendimiento académico del niño. Vagar sin rumbo por la clase, acudir frecuentemente al baño y durante largos períodos o sacar punta frecuentemente no ayuda a mantener la atención en la clase, mientras que permanecer sentado mientras el profesor explica, sí. Aunque es posible la aplicación grupal de la técnica, en este caso voy a explicar los pasos para aplicar el juego del despertador de manera individual con un solo alumno:

 

  • Definir exactamente la conducta a reducir. En este caso, podríamos decir que se considera que el niño no está en su sitio cuando “ninguna parte de su cuerpo está en contacto con ninguna parte de la silla del niño”. No se contabilizarían entonces conductas como que el niño esté en su sitio, pero girado, o sentado de manera inadecuada. Sin embargo, si estos últimos fueran los problemas que presenta el niño podrían ser la conducta objetivo, pero siempre definiéndola con precisión.
  • 2º Explicar al niño el funcionamiento del juego: “Vamos a jugar al juego del despertador. Cada vez que el despertador suene, si estás sentado en tu silla ganarás 5 puntos, pero si no, los perderás. Vamos a jugar durante toda la clase y cuando acabe podrás canjear los puntos por algunos premios que te gusten”

Se establecen con el niño tanto los premios disponibles como los puntos necesarios para conseguirlos. Se puede elaborar un “menú de premios” con un listado de premios y su valor en puntos para que así el niño pueda elegir cada vez. Algunas opciones pueden ser: obtener puntos extra en las notas, ganar tiempo libre, recibir una nota positiva en la agenda para llevar a casa, tener menos deberes ese día para casa o poder conseguir un dibujo o un regalo, entre otros.

  • 3º Establecer un sistema de anotación de los puntos. Se puede pegar un pequeño trozo de cartulina en su pupitre con los números 5, 10, 15, 20 y 25 que la profesora irá tachando progresivamente en función de los puntos que lleve acumulados ese día por su buen comportamiento. Si ante el primer despertador el niño ha conseguido estar sentado, se tachará el 5; si en el siguiente despertador vuelve a conseguirlo sumaría 5 puntos más por lo que se tacharía el 10, y así sucesivamente.

 

Cualquier sistema es válido siempre que sea cómodo de aplicar por el profesor y que no genere una gran interferencia en el transcurso habitual de la clase.

 

  • 4º Establecer el momento y el lugar en el que se realizará el canje de los puntos por premios. Este canje debe ser diario ya que los refuerzos son más potentes cuanto más cerca están de la conducta positiva. Se puede acordar un momento al final del día o bien un sistema por el cual los premios se puedan obtener en casa. Si se elige esta última opción se deberá supervisar que los padres aplican correctamente los premios.

El juego del despertador es una técnica muy efectiva para reducir el comportamiento de los niños de estar fuera de la silla en clase. Es muy práctica porque no requiere estar observando continuamente el comportamiento; el profesor necesita solo observar el comportamiento de estar levantado de la silla en el momento en el que el despertador suena. El objetivo de los programas de intervalo variable es precisamente reducir la probabilidad de que el niño pueda predecir cuándo el despertador está a punto de sonar, por lo que necesita mantener el “buen comportamiento” durante largos períodos de tiempo.

Existen variantes muy interesantes del juego del despertador en el aula que implican a otros compañeros, o bien realizando una aplicación grupal de la técnica con varios niños con problemas de comportamiento o bien haciendo que los puntos obtenidos por el niño puedan ser disfrutados también por el resto de sus compañeros.

 

 

Si los puntos del niño van a beneficiar también a sus compañeros, éstos le recordarán inmediatamente que se siente si el niño se levanta. Si el niño rompe una punta del lápiz, es probable que un compañero se ofrezca voluntario para sacar punta por él. Si acude al baño, le recordarán activamente que se dé prisa. Por tanto, los compañeros contribuirán a regular la conducta del niño y le aportarán reforzamiento social cuando lo consiga.

 

 

  • Jonatan Molina Torres,    PSICÓLOGO INFANTO-JUVENIL
  • @jonatan_mt 
  • Facebook: Jonatan Molina – Psicólogo

 

Una Pizca de Educación: Planificación Semanal

¿Cómo es la planificación semanal?

Es ideal para tener todo planificado encima de nuestra mesa, como regalo, como capricho.. y porque si eres profe…

 

¡LO NECESITAS!

 

Nuestras compañeras de Una Pizca de Educación nos ofrecen este Planificador Semanal para que no se nos olvide nada durante este curso. Todo registrado, ordenado y con un diseño precioso.

  • Tamaño A4 con tapas duras y goma
  • Diseño a color (dos tintas)
  • Sin fecha de caducidad, tú pones las fechas, así que puedes usarlo varios cursos.
  • Calendarios
  • Planning mensual con fechas especiales
  • Plantillas para anotar webs, contraseñas, horarios,
  • Plantillas para la temporalización diaria (una hoja por cada día)
  • Un montón de detalles bonitos, porque nuestra profesión es nuestra pasión.

 

 

 

Un Viaje Emocionante

 

Aina Farias Martorell nos adentra en una aventura, una historia de superación, de retos y de autoconocimiento.

¿Por qué?

 

Siempre he pensado que detrás de muchos cuentos, hay una historia que les ayuda a ser contados.

 

Cuando eres madre te das aún más cuenta de lo importantes que son los cuentos. Aunque, para mí, siempre lo han sido. Como maestra, siempre había escrito cuentos para mis alumnos.

Cuantas veces hemos escuchado la importancia de trabajar la comprensión lectora, pero yo iría más allá y diría: que importante es trabajar la comprensión lectora relacionada con las vivencias del aula.

 

 

Un cuento, relacionado con ese conflicto que hemos tenido en el patio, nos ayudará a trabajar esta competencia, pero también la competencia social y cívica y la inteligencia emocional, entre otros aspectos. Obviamente, es muy difícil escribir un cuento para cada situación, por eso también hay que hacer una buena gestión de los recursos que encontramos. Hasta entonces, así funcionaba yo, escribía breves relatos, buscaba recursos online o versionaba cuentos para adaptarlos a las necesidades de mis alumnos y alumnas.

 

 

 

Mi hijo Raúl, con solo tres añitos, estaba pasando un momento complicado. Acababa de tener una hermanita, pero algo parecía no ir bien con ella, él la veía muy diferente a la hermanita de su amigo, con la cual solo se llevaba unos días. Y sí, era cierto, algo era diferente en Candela. La pequeña presentaba retraso en el desarrollo motor y todo esto después de una anoxia postnatal. Por este motivo se activaron las alarmas en nuestra familia. Esta nueva situación implicó: revisiones pediátricas quincenales, pruebas médicas, sesiones de fisioterapia, ejercicios en casa y sí, unos padres preocupados y muy dedicados a la pequeña.

 

El pequeño era consciente de la situación, de hecho recuerdo un día en el cual me preguntó si su hermana iría en carro con ruedas grandes como Celia (seguidamente explicaremos quien es Celia). Jamás dejamos de responder una pregunta del pequeño, pero la situación no era fácil para ninguno de nosotros. Después de un problema en la escuela, el niño empezó a mostrar miedos, inseguridades y mucha rabia. No quería ir a la escuela. Eran demasiadas cosas y parecia que la situación nos sobrepasaba a todos. Ninguno estábamos haciendo una buena gestión de nuestras emociones. Este fue el momento, donde yo como madre necesitaba encontrar la manera de ayudar a mi pequeño.

Las reflexiones, el cariño y la comprensión eran importantes, pero no bastaban.

 

 

Pensé que me faltaba el cuento, pues que importante era para nosotros en ese momento tener un cuento para poner en orden la emociones de Raúl e incluso las nuestras como padres.

 

Como no lo encontré, lo escribí.

 

Fue una noche sin dormir, delante del portátil en el comedor de casa. A la mañana siguiente, empecé a contarle el cuento a Raúl, como parte de la rutina antes de ir a la escuela. Nos quedamos en la emoción del miedo y la gestión que hacen los protagonistas de esta. Él fue consciente de como se sentía, que le estaba provocando el miedo y que necesitaba recuperar la seguridad. Ese día fuimos a la escuela sin llorar. A medio día, le acabe de contar el cuento y poco a poco, lo hemos ido contando más veces. Tenía a mi pequeño atento y feliz escuchándome, empezaba a relacionar las emociones con el estimulo que las producían y la respuesta corporal ante estas, pero, había más, también entendía las sensaciones y sentimientos que desencadenaban.

 

 

A través del cuento, se entendía más a si mismo y a nosotros. En casa no lo podíamos negar, hablábamos de preocupación, pero teníamos miedo, esos miedos nos producían nervios, inseguridad, rabia y el día a día no era fácil. Pero seguíamos comunicándonos con respeto, cariño y comprensión, pero nuestro cuento nos ayudaba mucho, era un pilar esencial para poner entender nuestra emociones.

 

 

 

En aquel momento era tutora de 1º y 2º de primaria en una maravillosa escuela rural. Después de un conflicto entre mis alumnos vi la oportunidad de introducir el cuento y también con mis otros pequeñajos funcionó.

 

Les encantó y a partir de ahí hicimos dos representaciones teatrales de este.

Fue genial escuchar como argumentaban sus emociones con ejemplos del libro como:

 

“Estoy enfadado como Bip-Bip cuando María le quita la antena”

“Tengo miedo de pasar a tercero, esto me produce nervios, pero me puede la curiosidad, como a María en el cuento”.

 

El tiempo pasaba y el cuento gustaba.

 

 

Esta es la historia que da sentido a este cuento, “Un viaje emocionante”. Mis beneficios como autora son para la asociación MEF2C. Es un libro solidario porque debe serlo.

 

 

Estas familias necesitan financiar la investigación para poder ayudar a sus hijos y con este hecho siento total empatía.

 

  • @ainafarias

 

Cartilla de lectura con las bocas

 

Irene Rejón Santiago, maestra de Audición y Lenguaje que desempeña su labor docente en Águilas, ha desarrollado un innovador método de lectura.

¿De dónde nace?

 

Lecturaconlasbocas.com nace con el objetivo de ofrecer a todos nuestros clientes unos libros que inician en la lectura. Tenía que haber una forma para que colectivos con dificultades pudieran introducirse en la lectura y así tener la  oportunidad de aprender de una forma rápida y sencilla.

 

La clave del sistema inventado por Irene Rejón está en la boca.

 

res libros diferentes:
  • El libro verde “CARTILLA DE LECTURA CON LAS BOCAS” sólo en mayúscula.
  • El libro naranja “Cartilla de lectura con las bocas” en minúscula.
  • “Reading primer based on different mouth positions” para hablantes en inglés que aprenden a leer y pronunciar el español.

Gracias a diversas instituciones sociales, culturales, sanitarias y educativas, se está probando y divulgando por España, EEUU e Hispanoamérica.

 

 

La metodología consiste en colocar debajo de cada consonante la forma de la boca.

Sólo con conocer las vocales en mayúscula se inician a leer en el momento.

 

 

 

Actualmente se está probando con alumnos que se inician en la lectura, Trastorno del Espectro Autista, Trastorno Específico del Lenguaje, Sindrome de Down, discapacidad psíquica,dislexia, alfabetización y extranjeros que aprenden español.

¿Funciona?

 

Inmediatamente, Irene Rejón empezó a experimentar con su sistema, y los resultados, según afirma, fueron inmediatos.

 

El proceso de aprendizaje es instantáneo, emocionante por lo que tiene para las personas que lo siguen el abrirse a un mundo que hasta ahora le estaba vedado.

 

«Una madre me escribió hace poco para contarme que su hijo no sabía leer,

y que tenía trastorno del espectro autista, comportamiento agresivo, Asperger y TDAH.

Me dijo que ella misma se había puesto con él y con las cartillas para empezar a leer,

y que desde el mes de marzo lee con total normalidad.

Esto certifica que el sistema es útil»

 

 

“Mi diario de verano”

Escribe tus vacaciones para hacerlas inolvidables

“Una emoción es una reacción de tipo involuntaria y subjetiva que surge como consecuencia de algún acontecimiento externo o fruto de la imaginación de la persona que la está experimentando” Rafael Guerrero

Exactamente esto fue lo que experimentamos nosotr@s cuando tuvimos en nuestras manos este diario. Como maestr@s sabemos lo importante que es la organización y la planificación. El alumnado, guiado desde bien temprana edad por sus tutores y tutoras, hacen uso de la agenda  durante el curso escolar; y, ¿qué anotan? Normalmente la fecha de los exámenes, los deberes para casa, algún comentario positivo o no tanto por parte de las familias y del profesorado, etc. ¿Hay alguien que eche en falta la agenda en verano? 

¿Cómo surge la idea de este diario/agenda?

  • De la experiencia como profesor del autor
  • “¿Qué material recomiendo en verano?

Hay profesorado al que no le gusta mandar deberes porque piensa que el período vacacional es un espacio sagrado para desconectar y recargar baterías para el nuevo curso; sin embargo, se recomienda no abandonar la lectura y, escribir de vez en cuando.

Este diario está pensando para los que quieren completarlo por diversión. Les enseñará a organizar sus recuerdos, a plasmar sus vivencias y sus opiniones, a narrar anécdotas y a capturar detalles. El verano es una experiencia que te marca año tras año. En este espacio de tiempo ocurren grandes aprendizajes que suceden de forma inconsciente. Sales de la rutina y, descubre a través de todos tus sentidos, que puedes dar pasos vitales e imborrables. Con este diario recordarás todo ello toda tu vida y quizás se plante la semilla de mantener un diario durante todo el año.

¿Por qué este diario es especial?

Porque busca la escritura de anécdotas divertidas y variadas que luego puedes leer a los demás.

Tiene minipreguntas que te engancharán fácilmente y  te resultará complicado no pasar la página para ver qué pone en la siguiente.

Cada fin de semana hay tareas especiales y listas para registrar pelis que has visto, libros que has leído, videojuegos que descubres y helados que pruebas.

Incluye, además, una sección para los preparativos del verano y otra sección para rememorar los mejores momentos.

Y, no pueden faltar, los pasatiempos.

 

 

 

“Este verano lo hemos recomendado a las familias de 3º y 4º de Primaria de nuestro centro educativo” Colegio Padre Dehon de Novelda (Alicante)

 

 

 

 

 

 www.blackiebooks.org

El arte de comunicar

El arte de comunicar: La habilidad común de todos los buenos maestros

¿Qué es un buen maestro?:

“Es muchas cosas al mismo tiempo”

Todos los maestros saben que tienen que desarrollar diferentes habilidades para conseguir su propósito educativo. Quizá una de esas habilidades es más transversal que ninguna otra:  EL ARTE DE COMUNICAR.

El arte de comunicar permite trasladar, transferir conocimiento.

El arte de comunicar permite motivar, ilusionar, emocionar al alumnado.

El arte de comunicar hace que las conversaciones con las madres y padres sean más productivas, sea más fácil resolver los conflictos, formar equipo.

El arte de comunicar permite generar confianza.

El arte de comunicar permite tantas cosas más.

 

El buen maestro es un artista de la comunicación. Todos los maestros que llegaron a nuestros corazones, que llegaron a impactar nuestro cerebro, que nos trasladaron su ilusión hasta contagiarla son artistas de la comunicación.

 

Un artista de la comunicación ha sido capaz de desarrollar, entre otras habilidades, la de tener crédito y generar credibilidad, ser humilde, saber preguntar y escuchar, tener ganas de comunicar.

El buen maestro, artista de la comunicación, es empático, sabe poner en el lugar de los demás, es seductoramente asertivo, es capaz de liderar con sus palabras y sus gestos y es amable.

El libro “El arte de comunicar” va destinado a cualquier persona, porque usando las palabras adecuadas conseguimos relacionarnos mejor con los demás y con nosotros mismas. En definitiva, vivir una vida mejor.

Al libro “El arte de comunicar” le gustaría llegar a muchos maestros innovadores que quieren que su alumnado sea competente, sabiendo que sus palabras pueden llegar mucho más lejos, ser mucho más útiles en función de cómo las usen. Además, compartirán con el alumnado la conveniencia de construir un mundo mejor a través de ser hábiles artistas con sus palabras.

 

25/05/2019 ALICANTE.- Evento “gestionando Hijos”, organizado en el ADDA por Informacion y Prensa Iberica / FOTO: ALEX DOMINGUEZ

Artículo creado por:

–   Leo Farache (Director de “Gestionando hijos” y “Educar es todo”)

 

 

 

Pensar antes de Ejecutar

 

Cuando me casé mi suegro me regaló

una caja de herramientas (desconozco sus intenciones),

con paciencia me explicó cómo se usaba cada herramienta,

algunas de ellas eran muy sofisticadas y jamás las había visto…

 

En los últimos años hemos asistido a una verdadera revolución metodológica en educación. Hablar hoy de cooperativo, paletas de inteligencias múltiples, ABP, APS, gamificación, flipped classroom, rutinas de pensamiento, paisajes de aprendizaje, visual thinking, rúbricas y listas de cotejo, mobile learning… es algo aprendido, asumido y normalizado en nuestros centros. Sabemos que es un camino de no retorno y fuera de duda está el que son metodologías válidas y necesarias para educar alumnos del Siglo XXI.

Los profesores hemos hecho un esfuerzo titánico en formarnos en estas nuevas metodologías para su aplicación en el aula. Muchas horas de formación, congresos, charlas, convenciones… A veces, ha resultado ser un tsunami al que es difícil sobrevivir. Nos hemos convertido en “expertos” en el conocimiento de estas metodologías. Sin embargo ¿El conocimiento y la aplicación de estas metodologías es la clave de la revolución educativa? ¿Se consigue formar a alumnos competentes en el Siglo XXI con la sola aplicación y ejecución de estas “nuevas” metodologías? Seamos sensatos, creo que no. No basta con aprender a “manejar” las herramientas.

Que el profesor ejecute metodologías activas no garantiza el éxito de una educación de calidad. Incorporar en el aula nuevas “formas” en el proceso de enseñanza-aprendizaje no es sinónimo de estar consiguiendo resultados diferentes. Nos hemos dado cuenta de que es necesario parar, reflexionar, preguntarnos el porqué y el para qué estamos empleando estas nuevas herramientas, qué quiero conseguir con esta metodología (es importante que lo tengo claro el profesor y el alumno) porque cuando alguien no sabe donde va da igual el camino que elija. No innovamos cuando ejecutamos metodologías activas, innovamos cuando hemos asumido el sentido y la necesidad del cambio. Y esto, muchas veces, no se explica en las formaciones.

Las redes se han convertido en una verdadera comunidad de aprendizaje entre docentes. Compartimos recursos, existen bancos de rúbricas, proyectos perfectamente desarrollados, gamificaciones para todos los cursos y asignatura, mapas mentales de todos los temas… pero ¿para qué? ¿Qué quiero conseguir?

 

Si solo ejecutamos sin pensar lo que hacemos y sin dar sentido a la herramienta, estamos condenados al absurdo.

 

Cualquier metodología que llevemos a cabo en el aula tiene que ir precedido con una clara y poderosa pregunta¿Qué quiero que mis alumnos aprendan? Cuando tenga clara la respuesta es cuando podré empezar a ejecutar. No antes. Si no es así ocurren cosas como que el cooperativo acaba siendo un trabajo en equipo donde se diluye la evaluación individual;  la evaluación auténtica termina siendo una carga insoportable para el profesor que no para de corregir;  la cultura de pensamiento acaba consistiendo en rellenar organizadores gráficos mecánicos por parte del alumno que no entiende el sentido y el visual thinking se convierte en hacer una serie de dibujos por parte del alumno que insiste en que aprende mejor ese contenido sin hacer tantos “dibujitos”. Y peor aún, el profesor acaba diciendo agobiado en la sala de profesores: Ahora los alumnos aprenden mucho menos que antiguamente.

En una metodología tradicional el profesor impartía clases magistrales porque tenía claro el sentido y objetivo de su misión como educador: que el alumno aprendiera muchos contenidos. La clave del éxito era saber mucho, manejar muchos datos, dominar mucho contenido. El objetivo de la educación ha cambiado, queremos que el alumno del Siglo XXI aprenda, pero que además sea él el protagonista de su aprendizaje, que sepa trabajar en equipo, que piense, que resuelva problemas, que sea autónomo, que aprenda el contenido con el fin de mejorar la sociedad, que sea creativo, que sea emprendedor… si las nuevas metodologías no conducen a esto, estamos perdiendo el tiempo. 

Si apostamos firmemente por la solidaridad y queremos educar a nuestros alumnos como agentes de futuro para la construcción de un mundo mejor, no basta con una “campaña solidaria” o un “voluntariado puntual”. Trabajemos para que entiendan y experimenten que el conocimiento es una herramienta poderosa para hacer un mundo mejor, que las palabras y la ideas pueden cambiar el mundo. De este modo convertimos nuestros proyectos en proyectos de aprendizaje y servicio, desde las distintas materias trabajamos el conocimiento aplicándolo a situaciones del mundo real, hacemos conscientes a nuestros alumnos que el aprendizaje es algo intrínseco en el ser buenos ciudadanos.

 

Que en todas las nuevas herramientas vean corazón y no ejecución.

 

         La formación en metodologías activas es necesaria, pero esta formación debe ir acompañada de una reflexión seria y profunda del para qué y el por qué. Pero no basta con formar en el plano teórico, el cambio metodológico exige un acompañamiento de los educadores. Un equipo del colegio o un grupo de profesores tienen que hacer esta tarea de acompañamiento. He sido testigo de cómo buenos profesionales que llevan muchos años desempeñando su oficio, sienten ahora que lo que han hecho hasta este momento ha estado mal y no ha servido para nada, esto crea una inseguridad personal que hay que evitar y necesariamente acompañar.Las nuevas herramientas no pueden “quemar” al profesor. Tenemos que conseguir que el profesor entienda que será mejor enfocar las clases desde estos nuevos planteamientos y esto exige dedicación, acompañamiento y mucho cariño.

Cuidado con el peligro de la uniformidad. Parece que todos los educadores ahora debemos desempeñar nuestro trabajo con las mismas herramientas porque son “las únicas válidas y buenas”. Con estas u otras metodologías el docente debe mantener su propio estilo. (Los alumnos tienen un sexto sentido para percibir lo que es “de verdad”) Es necesario entender que…

 

“… la clave no es la metodología, sino la mano, la mente y el corazón de quien la ejecuta.”

 

La metodología no se puede convertir en una carga, en una cadena que te ata, en algo descontextualizado de mis intereses. Debe ser algo que te ayuda a ser más profesional y más feliz. Solo entonces los chicos dirán… ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba?

 

Querido suegro: la caja de herramientas sigue en el garaje.

 No he utilizado casi ninguna de las herramientas que me regalaste.

Faltó lo más importante:

que me explicaras para qué servía cada una de ellas.

 

 

Sergio Calleja, profesor de filosofía.

  • Facebook: sergio.calleja.1650
  • Blog: callejillasergio.blogspot.com

 

Ortografía con rima.

LA LETRA SIN SANGRE ENTRA: ORTOGRAFÍA CON RIMA

“La escuela debe enseñar sin que los alumnos acaben odiando lo que aprenden”.

El aprendizaje de la lengua escrita es uno de los grandes objetivos perseguidos por el Sistema Educativo. Sabemos que es un proceso largo, en el que participan multitud de agentes y que comienza ya, desde las edades más tempranas. Y es aquí cuando muchos, tanto familias como docentes, prometen no agobiar a los niños en esta construcción, pero este propósito se desvanece rápidamente tras el avance sucesivo por las  etapas de enseñanza. Comienzan las prisas, primero por desear que empiecen  a leer cuanto antes y, cuando ya leen, por el ansia de que lo hagan con buena entonación y que escriban utilizando buena letra junto a  una correcta ortografía. Estos objetivos no son en absoluto fáciles de conseguir. Como docentes orientamos a las familias y les recomendamos ser modelos para sus hijos, teniendo entre sus manos preciosos libros con los que los pequeños les  vean  disfrutar; también les indicamos que deben proporcionar  acceso a distintos tipos de textos, visitar bibliotecas, compartir lecturas juntos, ojear las  novedades presentadas en  ferias o en  librerías, etc…

 

¿Y en el colegio? ,¿deberíamos hacer  lo mismo?. Leer para disfrutar y compartir.

 

 Con respecto a la escritura sucede lo mismo. Escribir cartas, inventar cuentos, redactar anécdotas o noticias del fin de semana, son oportunidades necesarias pero insuficientes para mejorar la escritura y evitar la  gran cantidad de faltas de ortografía.

 

¿Qué hacemos entonces ante este problema?, ¿cómo podemos hacer para que  nuestros alumnos aprendan sin acabar odiando lo que hacen?, ¿se trata de repetir mil veces las palabras erróneas o hay alguna otra opción en la actualidad?.

 

Esta experiencia de aula, fundamentada en metodologías activas como el aprendizaje basado en problemas, surge de esta necesidad.

Se lleva a cabo con un grupo de 25 niños de 8 años (los Limpiamundos S.A), en el C.E.I.P Isidro Parga Pondal de Santa Cruz, una localidad próxima a la cuidad de A Coruña.

Tras realizar un trabajo previo con  rimas y  poesías, en clase se  elabora una lista con casi 50 palabras  que ofrecen dificultades de escritura para los pequeños.

A continuación se les propone la participación en el  reto :

 

“¿Quién se anima a pensar una rima con la palabra que no escribe bien?”.

 

Tímidamente la caja de “Retos” se va llenando. No  resultaba fácil encontrar rimas que nos ayudasen a recordar la escritura correcta de nuestras palabras. Y cuando  llegó el día de apertura de la cajita, tras una gran expectación…no tardaron en surgir, en clase de lengua, risas e incluso carcajadas. “Aprender con  humor ” se convirtió en una estrategia para solucionar la escritura errónea de aquellas palabras “difíciles”. Añadimos posteriormente imágenes que estuvieran relacionadas para recordarlas mejor. Cada día, antes de la redacción de textos escritos, las leíamos juntos.

 

El alumnado, en la actualidad, recuerda las rimas y redujo significativamente las faltas.

Compartir esta experiencia  a través de nuestro libro “Ortografía con Rima” puede ayudar a  que otros niños y niñas  aprendan la ortografía disfrutando. El libro, escrito en letra mayúscula y con frases cortas, es recomendable tanto para los primeros lectores (Educación Infantil y primer ciclo Primaria) como para los más mayores( más de 8 años) que tienen problemas con las faltas en sus trabajos.

 

                                                                                                     HACE…

 

                                                                                   CON H… QUÉ, SI NO, ¡SUENA A DISPARATE!

 

 

                                                                                                   BOMBILLA

                                                                LA LL SE FUNDIÓ MIENTRAS HACÍA LA TORTILLA.

 

Los  beneficios de esta primera edición se entregarán a la ONG Ecodesarrollo Gaia, colaboradora con los Limpiamundos S.A durante el primer trimestre escolar, en otro gran proyecto conjunto. La participación del alumnado en la elaboración de este libro solidario contribuyó al desarrollo de cuatro de las grandes competencias marcadas en nuestro currículo de Primaria: la comunicación lingüística, aprender a aprender, el sentido de la iniciativa y el espíritu emprendedor y la competencia social y cívica.


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Alicia Tojeiro Ríos, maestra de Educación Infantil y Primaria