Carla no es Carla, sino Carlos

 

¿Por qué te interesaste por una temática como la transexualidad infantil?

Hace unos años cuando estaba realizando mi tesis doctoral descubrí la realidad trans en la infancia. La mayor parte de mis fuentes procedían de Estados Unidos (mi tesis fue escrita en lengua inglesa) y en esos momentos, allá por el 2014, la transexualidad infantil comenzaba a ser visible en los medios. Me interesé mucho por estos casos y comencé a preguntarme por qué en mi país, España, todo esto no estaba saliendo a la luz.

 

Un año más tarde y gracias a diferentes asociaciones, fundadas en su mayoría por progenitores de infancia trans, fueron varios los casos que hicieron su aparición en los medios. En ese mismo momento decidí que tenía que escribir un cuento para que ningún peque se sintiese fuera de lugar el mundo únicamente por su identidad de género. Y de ahí nació la idea de:

Carla no es Carla sino Carlos.

 

 

¿En qué consistió el proceso de publicación del cuento?

Mi idea inicial era autopublicarlo al igual que he hecho con el resto de los cuentos del proyecto Realkiddys pero después de darle unas vueltas decidí que este cuento en concreto necesitaba obtener toda la visibilidad posible. Y encontré la fórmula perfecta: el crowdfunding.

Un crowdfunding es una manera fantástica de conseguir fondos para llevar a cabo un proyecto. En este tipo de plataformas “vendes” de alguna manera tu proyecto antes de que se haga realidad. Esto te permite que con el dinero que recaudas de los mecenas que participan el el crowdfunding puedas llevarlo a cabo.

 

Mi principal objetivo en este caso no era tanto económico como conseguir una gran visibilidad de la transexualidad infantil.

 

 

El proyecto del crowdfunding de Carla no es Carla sino Carlos fue publicado en muchísimos medios: radio, televisión, podcasts, vídeos, conferencias, prensa… Y así trabajando durísimo durante 40 días fue cómo conseguí no solo que la campaña tuviese éxito sino que muchas personas comprendieran y asumieran la transexualidad como otra realidad más de la diversidad humana.

 

¿Por qué decidiste escribir un cuento sobre un niño trans?

Porque creo que la infancia debería ser una de las etapas más bellas en la vida de una persona y estaba segura que con un cuento ayudaría mucho a ello.

 

 

No soy madre de un niño trans, no tengo una sobrina trans, ni un hermano trans. Pero soy madre, soy maestra y soy ciudadana de este mundo lo que me confiere gran parte de responsabilidad en la creación y mantenimiento de una sociedad más justa, respetuosa y empática. Y sí, claro, con el colectivo LGTBIQ+ también.

 

 

¿Pero qué significa ser trans exactamente?

Si estás leyendo esto y todavía no sabes qué significa ser trans, no te preocupes, Es mucho más sencillo de lo que puedas imaginar. Si mi alumnado de infantil puede entenderlo, seguro que tú también. Vamos a ello, ;).

Cuando nacemos nos asignan un sexo atendiendo únicamente a nuestros genitales. Es decir, si naces con una vulva eres una niña, y si naces con un pene eres un niño. Bien es cierto que esto se cumple en muchos casos pero también son muchos otros en los que la sociedad se equivoca con esa asignación. Una persona trans por lo tanto es aquella en la cual el género asignado y el sentido como verdadero no coinciden.

¿Cómo sabemos si un niñx es trans?

Lo sabremos en cuanto lo verbalicen, aunque este momento suele venir acompañado de muchísimas señales. Esto puede ocurrir ya a partir de los 3, 4 años pero también más tarde. No es que no lo tengan  claro desde el primer momento pero a veces el entorno no es el más adecuado  para comunicarlo o simplemente para poder explicar qué es lo que sienten.

¿Qué hacer cuando nos lo cuentan?

Antes de nada escuchar no solo con los oídos sino sobre todo con la mente bien abierta. Nuestra infancia tiene que ser escuchada porque también son personas con sus sentimientos y problemas, no es una ciudadanía de segunda como muchas veces se les considera.

A continuación, lejos de juzgar, tenemos que validar lo que nos están contando. Esto es quizás lo más importante, nuestro apoyo a sus palabras.

Lo siguiente sería formarnos para poder comprenderlo mejor (hoy en día hay ya muchos recursos además de las asociaciones) y la palabra clave en este proceso es acompañar a nuestro peque en ese camino. No es necesario que lo entendamos todo ya, que les proporcionemos un tránsito perfecto o que seamos los más cool-pro-chic-del-mundo-trans usando el lenguaje adecuado sin cometer el más mínimo error.

Lo que sí necesitan es que les demos la mano y les digamos:

 

“cariño, estamos aquí contigo y te vamos a acompañar”.

 

Y poco a poco ya iremos aprendiendo y creciendo como personas, pero qué bonito es si lo hacemos juntos y no por separado. No hace falta que seamos profes o progenitores perfectos porque ellxs tampoco son hijxs perfectos. La imperfección es bella porque es una oportunidad para seguir aprendiendo y creciendo, y en estos casos también.

¿Por qué un cuento infantil?

 

La literatura infantil es una de las herramientas más potentes para llegar a nuestra infancia. Las historias enganchan, enseñan y se disfrutan muchísimo. Si nuestra infancia de educación infantil o primaria tiene cuentos en los cuales haya personajes trans lo verán como otra realidad más y no como algo raro. Además, este tipo de cuentos nos puede ayudar al profesorado a sacar muchas ideas para trabajar la realidad transexual en el aula.

 

¿Y después de Carla no es Carla sino Carlos?

 

 

En este momento estoy intentando llevar a cabo unas unidades didácticas que acompañen al cuento para que sea mucho más sencillo llevar la temática trans a las aulas. E incluso es posible que escriba un segundo cuento donde ser trans ya no sea la temática principal sino parte de la diversidad del propio cuento.

 

 

 

  • Realkiddys
  • Alba Alonso Feijoo

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *